CANELONES | PATRICIA MANGO
Los guardavidas de Canelones reclaman -por tercera temporada consecutiva- un acuerdo de estabilidad laboral. Piden su presupuestación y el acceso libre a piscinas climatizadas para entrenar todo el año, entre otras reivindicaciones.
En 2007 funcionó una comisión bipartita pero desde hace casi un año quedó sin efecto, informó a El País el dirigente Edgardo Camejo.
El grupo se había formado con representación de la Intendencia y de los funcionarios en cuestión. Así había surgido de las tratativas entre el municipio y la Asociación de Obreros y empleados Municipales (Adeom), en un convenio quinquenal.
"Pretendemos que se defina la tarea de guardavidas y crear, como se estipulaba, una comisión de seguimiento del tema", explicó Camejo.
La comisión está integrada por el prosecretario general Héctor Ortega del Río y los directores de Turismo, Susana Prats, y de Deportes Óscar Palacios.
Aunque el grupo estaba formalmente integrado, "en la práctica nunca trabajó porque los delegados gremiales guardavidas, antes de cada temporada tienen que ajustar detalles para bajar a la playa como sucede desde las últimos tres años", dijo.
Los guardavidas pretenden alcanzar la "estabilidad laboral". Eso incluye tener una carrera funcional a desarrollar. "Ingresar desde los 18 o 20 años y trabajar hasta que el físico lo permita. Luego pasar a otras tareas", dijo.
Hoy los guardavidas tienen contrato de función pública que se firma tras cinco temporadas como zafrales. "Somos los únicos, en 4.800 funcionarios, que ostentamos esa categoría zafral. La inestabilidad también se refleja en que, al rendir una prueba anual, no sabemos si quedaremos", sostuvo.