La Paz | Bolivia vive un creciente tensión política entre el gobierno y los líderes de la oposición tras los resultados del referendo que ratificó en el cargo al presidente Evo Morales y a sus principales opositores.
El oficialismo reflotó la idea de aprobar mediante un referendo la reelección inmediata de Morales y, a la vez, una nueva Constitución de corte estatista e indigenista, mientras que la oposición alienta la resistencia en cinco de las nueve regiones del país. La Iglesia Católica hizo ayer un llamado a la pacificación de Bolivia y se ofreció nuevamente para actuar como facilitadora de un eventual diálogo político entre el gobierno y la oposición.
Por otro lado, líderes regionales opositores informaron de nuevas reuniones para definir nuevas medidas "duras y contundentes" de presión en contra del gobierno.
RESPALDO. Un dirigente cocalero anunció que los sindicatos afines a Evo Morales mantendrán una reunión este fin de semana como forma de respaldo al gobierno, y proponer que el proyecto de Constitución que impulsa el primer mandatario sea llevado a referendo para su ratificación o entre en vigencia mediante un decreto.
Pero la aprobación de dicho proyecto podría agravar la violencia y derivar a que los líderes regionales implementen un régimen de autonomía cercana al federalismo. La oposición rechaza esta reforma constitucional y en contrapartida impulsa procesos de autonomía no aceptados por el gobierno de Morales. Agencias