SEBASTIÁN AUYANET
Formada en el año 1985, la banda estadounidense Dream Theater ha logrado llevar al máximo punto de riqueza musical al género metalero, con obras conceptuales que han alcanzado la masividad que hoy los hacen girar por todo el mundo.
Metrópolis 2000: Scenes from New York, es un DVD que registra el pico máximo de popularidad y crecimiento artístico de este grupo, siempre forjado y crecido al lado del camino de la música rock anglosajona.
Es que Dream Theater, al igual que lo que sucede con la mayoría de las bandas del género metal, tiene una base de fans fiel y estable, pero que no suele crecer demasiado, o al menos no llega a los niveles mayores de exposición mediática dentro de lo que se conoce como "mainstream" o el nivel de visibilidad y consumo mayor dentro de la música.
Sin embargo, quienes siguen discos del grupo como Images and words (1992) y Octavarium (2005), saben bien qué es lo que van a ver y a escuchar. Es que en esos dos discos puede resumirse el aporte del grupo a la música, y la diferenciación que les posibilita ser un fenómeno que todavía llama la atención.
A la sombra de grandes virtuosos instrumentistas del metal como el ya añejo Yngwie Malmsteen, Steve Vai o Joe Satriani, el apostolado de Dream Theater trabaja a la música progresiva que treinta años atrás entregaban bandas como King Crimson, pero ubicados dentro de esta época. Es decir, que gracias a la tecnología y a las técnicas de ejecución de instrumentos, ellos aparecen como una versión actualizada de todas esas bandas y músicos que marcaron su carrera. Quizá de todos ellos, los únicos que han llegado a contar con ventas a nivel mundial y a volverse uno de los productos prioritarios de su sello haya sido este grupo.
Virtuosismo y versatilidad a la hora de incluir géneros en un sonido que mezcla volúmenes altos con intenciones que los acercan a la música clásica. Esto puede ser una buena forma de comenzar a entender de qué va Dream Theater. Dentro de este DVD, uno de los personajes a los que se debe prestar más atención es al baterista Mike Portnoy. El hombre de los palillos -que también dirige la película- hace ostentación durante todo el concierto de unos brazos demasiado rápidos como para creérselos. Los dedos voladores del guitarrista John Petrucci están en el camino de los guitarristas mencionados líneas atrás.
Este concierto, registrado en el Roseland Ballroom de Nueva York, en el año 2000, ofrece en formato DVD una edición que en su momento salió en VHS pero que ahora contendrá las habituales rarezas para los fanáticos: desde un comentario de los miembros de la banda que puede ser activado y acompaña durante toda la película, hasta extractos de composiciones que duran más de 25 minutos y que habían sido retiradas de la versión original.
En su última pasada por Buenos Aires, Dream Theater tocó dos noches en el estadio Obras Sanitarias. En uno de esos conciertos reversionaron el disco The Dark Side of The Moon de Pink Floyd. Y es interesante ver cuál suele ser el camino que recorren los cultores de ese tipo de música cuando la búsqueda es estrictamente musical y enfocada desde un género más agresivo.
Para ser más claros: Dream Theater es la versión actualizada de la música progresiva en el siglo XXI y ocupa orgullosa su lugar de vanguardia como la banda que define la evolución del género en estos tiempos. Y este viejo registro tiene la fastuosidad y el derroche de recursos audiovisuales que el propio género les demanda.