Los precios del petróleo se hundieron ayer más de US$ 6 , su mayor caída porcentual durante un día en casi cuatro años, luego que el repunte del dólar y el retiro de las fuerzas rusas de Georgia provocaron otra oleada de ventas.
La caída en picada del crudo hizo que se esfumaran las ganancias observadas el día anterior y reforzó la creencia de que los altos precios de los energéticos están afectando todavía la demanda de combustibles fósiles por parte de los consumidores en Estados Unidos y otros países.
El crudo liviano, el de referencia para Ancap, para entrega en octubre se derrumbó en US$ 6,59 o 5,43%, para quedar en US$ 114,59 por barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York.
Fue el mayor decremento porcentual del crudo en un solo día desde el 27 de diciembre del 2004, cuando cayó 6,47%.
En el mercado ICE de Londres, el crudo Brent del Mar del Norte cayó US$ 6,24, a US$ 113,92 el barril.
En términos de dólares, la baja en Nueva York fue la más considerable desde el 17 de enero de 1991, luego del comienzo de la Guerra del Golfo Pérsico. Los precios del crudo habían subido durante tres días consecutivos, incluida un alza de 6 dólares registrada el jueves.
"Esto es una volatilidad extrema``, dijo Jim Ritterbusch, presidente de la consultora Ritterbusch and Associates, en Galena, Illinois. "El hecho de que se hayan borrado todas las ganancias de ayer tan rápido sugiere que todavía estamos en un mercado bajista. No hay mucha demanda``.
La alta volatilidad de los precios complica las intenciones de Ancap de aplicar una rebaja a los precios de los combustibles el mes próximo.
La paramétrica que Ancap usó para aplicar el último aumento fue de US$ 122 y hoy el precio es US$ 8,41 más bajo.
La caída de ayer se aceleró durante la jornada, ante el fortalecimiento renovado del dólar y una aparente mitigación de las tensiones geopolíticas. En una conferencia ayer , el presidente de la Reserva Federal estadounidense, Ben Bernanke, dijo que emprendería las "acciones necesarias`` para controlar la inflación, en un comentario que apuntaló al dólar frente a otras divisas.
Los inversionistas estaban atentos al conflicto en Georgia ante el temor de que otra oleada de violencia cortara el suministro de petróleo para los países occidentales. agencias