BEIJING | EDWARD PIÑÓN
-¿Qué debe hacerse para transformar el deporte en Uruguay?
-Lo que se ha hecho es lo correcto y está dentro de las posibilidades económicas, pero es claro que hay que seguir trabajando y analizar las razones por las que cada día estamos más lejos.
-¿Por qué cree que eso pasa?
-Por las diferencias que existen en todo sentido. Si Uruguay fuera un país con 1.300 millones de habitantes como China, seguramente ya habría ingresado con estrellas en la élite mundial. Si fuera como Estados Unidos, un país altamente deportivo con inversiones multimillonarias, probablemente también estaría mirando esto de otra manera. Pero sigue, porque por ejemplo, la fracción de la Unión Soviética incrementó el nivel de competencia de los Juegos por el proceso de desarrollo que tuvieron todas esas naciones. Además, están Alemania, Japón, Corea, España, con un nivel de respaldo económico extraordinario. Entonces, el resto del mundo va quedando en inferioridad de condiciones para ganar medallas.
-No se trata de hablar o pedir medallas, si no de evolución, de cambio. Insisto, ¿qué haría?
-Si bien es un tema para analizar en profundidad, está claro que todo empieza con las bases. Es esencial un trabajo de base amplio con los niños, hay que detectar talentos en las escuelas y empezar a formarlos ahí. Por suerte el gobierno uruguayo ya lo ha establecido y esperamos que se pueda implementar, porque es muy importante para el futuro del deporte.
-¿Urge un centro de alto rendimiento?
-Por su puesto, y ya lo anunció el ministro de Turismo y Deporte, Héctor Lescano. Eso es clave, aunque tampoco debe descartarse el envío de nuestros deportistas a los mejores centros del mundo. Cuanto más se les pueda aportar mucho mejor, porque es verdad que nos estamos quedando un poco rezagados en los aspectos de la infraestructura y desarrollo.
-Según su repaso, los países que más se desarrollaron lo consiguieron gracias al respaldo económico. ¿Cómo se hace eso en Uruguay?
-Las empresas privadas son un factor clave en muchos países del mundo y en Uruguay es imprescindible conseguir un mecanismo que permita su inversión en el deporte. Con el aporte económico no sólo se beneficiaría el deporte olímpico, si no la totalidad del deporte uruguayo y eso reportaría un cambio sustancial.
-¿Es un círculo?
-Y sí, aunque parezca mentira, hoy el resultado deportivo está asociado a un apoyo económico y a una sistematización del trabajo a nivel deportivo.
El País