RICARDO SOSA
La caída en los precios de las materias primas está lejos de causar un efecto dramático en la economía uruguaya, aunque la llevaría a una tasa menos acelerada de crecimiento.
Desde comienzos de julio agricultores y funcionarios locales ven cómo se produjo un ajuste a la baja significativo en el precio de los granos que exporta el país, aunque igualmente estos se mantienen en niveles elevados. Entre los agricultores se ve con preocupación que los costos no bajan al ritmo que lo hacen los precios de los granos.
Para Moody`sEconomy.com -del grupo de una de las principales calificadoras de riesgo del mundo- la baja en los precios internacionales "es una corrección más que un evento transitorio", según un informe publicado el viernes 15.
El economista jefe para América Latina de esa compañía, Alfredo Coutino, dijo a El País que los precios de las materias primas "se van a ajustar gradualmente a la baja", pero que van a continuar "estando más altos que sus niveles registrados en los últimos años".
"Este ajuste sólo va a afectar los ingresos extraordinarios que América Latina ha estado reportando para alcanzar niveles de ingreso más normales con las condiciones de los mercados", explicó el economista desde su oficina en Nueva York.
En su artículo Coutino destacó que en los últimos cinco años se acrecentó el peso de las exportaciones industriales.
De un promedio regional de 60% de exportaciones de productos primarios en 2002 se pasó a un porcentaje de 45% en el último año.
Para Uruguay, sin embargo, las exportaciones de origen primario promediaron el 70% durante el ciclo de suba de las materias primas. "Si bien es cierto que los ingresos por exportaciones se van a reducir para Uruguay, su efecto sobre el crecimiento económico no debería poner en una situación de crisis a la economía del país", explicó Coutino.
Lo que hará este ajuste es reducir la tasa de crecimiento del país "hacia niveles más consistentes con su capacidad productiva, que es de entre 4% y 5% en los próximos dos años". Ese rango de tasas es el que el actual equipo económico está manejando como una previsión de crecimiento de mediano plazo para el país.
Para el analista de Moody`s se debe evaluar el impacto de la baja en las materias primas en función de los balances del país. "Una economía es más afectada por los choques externos cuanto más lejos del equilibrio se encuentre", resumió.
Como Uruguay no tiene un desequilibrio externo significativo y el rojo fiscal "se mantienen en niveles manejables", la caída en el precio de las materias primas "no va a generar un ajuste dramático en la economía", afirmó Coutino.
En el documento el analista aseguró que la baja en los precios tendrá "indudablemente" impacto en la región, pero "no causará una crisis como mucha gente cree". A su juicio, la región "se ha estado preparando por un futuro adverso". A pesar de esto, esta solidez no debe dar lugar a la "indulgencia", sino que debería ser "un estímulo" para "reforzar la disciplina macroeconómica y profundizar las reformas estructurales" al Interior de cada país.
CONFIANZA. En los ministerios de Economía y Ganadería se sostiene que el ajuste en los precios internacionales no supone un peligro para la evolución de la actividad económica en el corto plazo.
Los funcionarios remarcan -como la mayoría de los analistas- que los precios a futuro no hacen prever un desplome en los valores de los alimentos.
Los titulares de ambos ministerios, Danilo Astori y Ernesto Agazzi, han reiterado que los precios relevantes para el país se mantendrán en niveles todavía elevados.
Ayer la economista Mercedes Comas, de PriceWaterhouseCoopers, dijo en El Espectador que por más que la caída de precios determine menos ganancias para los exportadores, éstas "continúan siendo elevadas en comparación con años anteriores".
La analista aludió a la contra cara "positiva" del descenso en las materias primas. "Estas caídas en los precios seguramente contribuyan a reducir la inflación en los próximos meses", auguró Comas.
Caída del dólar empujó cereales al alza; el petróleo volvió a bajar
Los precios de los cereales y granos de soja comenzaron la semana en fuerte alza y el petróleo volvió a bajar, por la caída del dólar.
El contrato de trigo para entrega en diciembre, nuevo contrato de referencia, ganó 35,50 centavos a US$ 8,8475 el bushel (35 lts).
El contrato de maíz con el mismo vencimiento subió 23,25 centavos a US$ 5,7275 y el de granos de soja con vencimiento en noviembre ganó 70 centavos a US$ 12,89 el bushel.
CRUDO. Los precios del crudo cayeron el lunes por debajo de los US$ 113 el barril por primera vez en los últimos tres meses después de que se disiparon las preocupaciones del mercado generadas por la tormenta tropical Fay.
La tormenta se alejó de la zona del Golfo de México donde se encuentra instalada la infraestructura petrolera, lo que alivió los temores de que pudiera afectar la extracción y el suministro.
Al cierre de la Bolsa Mercantil de Nueva York, el crudo liviano de bajo contenido sulfuroso para entrega en septiembre perdió 90 centavos y cerró en US$ 112,87 por barril. Es la primera vez que el crudo termina por debajo de los US$ 113 desde el 1° de mayo.