Dos rapiñeros fueron enfrentados y capturados por vecinos este fin de semana. Uno de ellos tiene 13 antecedentes penales y había fugado del Hospital Vilardebó cuando intentó degollar a un guardia de seguridad.
Se trata de Walter Enrique Fernández Aranda, de 49 años, quien volvió a prisión por un delito de rapiña en grado de tentativa.
Este hombre considerado como peligroso, había fugado hace 20 días de la sala 11 del Hospital Vilardebó. Ayer ingresó con un revólver al almacén ubicado en Lamolle y Montalbo, donde encañonó al propietario y a tres clientes.
Sin embargo y sin medir consecuencias, antes de que tomara el dinero de la recaudación, el dueño del almacén aprovechó una distracción del delincuente y lo empujó.
El rapiñero cayó al piso y perdió el arma. A pesar de que pudo salir corriendo por la puerta, los vecinos se juntaron y lo persiguieron por varias cuadras, hasta que lograron cerrarle el paso en la esquina de Galileo y Basso. Allí lo retuvieron hasta la llegada de un patrullero de la Seccional 22ª que vino a buscarlo.
Cuando Fernández fugó del Vilardebó había fingido un desmayo. En ese momento, un funcionario de seguridad de Salud Pública salvó su vida porque atinó a correr la cabeza hacia atrás ante el ataque del recluso que le tiró una puntada directo al cuello. El preso tenía una cuchilla fabricada con chapa y con un mango de tela. Aunque el guardia recibió un corte leve en el cuello, igual pudo empujarlo.
En la oportunidad otro recluso también logró fugar corriendo hacia el patio y luego saltando el muro. Éste sigue todavía prófugo.
Fernández había sido derivado al Vilardebó por orden judicial, pero los médicos del hospital habían solicitado que se le realizara una nueva pericia psiquiátrica evaluatoria porque desconfiaban que el delincuente fingía los trastornos. Esa pericia se le efectuará ahora para ver si vuelve al hospital o si será alojado en el Comcar.
rodeado. En Punta de Rieles, un rapiñero que venía acosando al barrio con atracos a jovencitas y mujeres usando un cuchillo, fue rodeado el sábado por varios vecinos, incluso personas que habían sido víctimas suyas, que lo entregaron a los policías de la Seccional 18ª.
César Gualberto Acuña, de 26 años, con varios antecedentes por rapiñas, venía cometiendo atracos contra mujeres. El pasado 14 de agosto, dos jóvenes y un hombre fueron sus víctimas en la esquina de la calle Siberia y Ruta 8.
Acuña les cortó el paso y amenazándolos con un cuchillo les robó dinero y celulares. El sábado una de las víctimas lo vio en Camino Guerra y Cefeo. Los vecinos se avisaron y entre hombres y mujeres lo rodearon, impidiendo que fugara. En la Seccional 18ª fue reconocido por varias rapiñas en la zona. Ayer volvió a la cárcel.