WASHINGTON | EL PAÍS DE MADRID
Una veintena de influyentes personalidades del Partido Republicano decidieron no apoyar al senador John McCain en las elecciones presidenciales de noviembre y se pasó al grupo bautizado como "Obamacans".
Tres "Obamacans" (contracción del apellido del candidato demócrata, Barack Obama, y la palabra "republicans") pusieron en marcha una campaña ya oficialmente bautizada como "Republicanos a favor de Obama", con la que tratarán de recabar apoyos conservadores para el senador por Illinois.
Rita Hauser, una de las más activas recaudadoras de fondos para las campañas de los dos presidentes Bush, ha ocupado el puesto de portavoz del grupo y su tarea, como relacionista pública, es conseguir que otros republicanos se pasen al bando de Obama. Aunque actuó como asesora en materia de inteligencia en la Casa Blanca durante los primeros años de este gobierno, se pasó al bando del demócrata John Kerry en 2004 por su descontento con la Guerra de Irak. En esta ocasión, tampoco votará al llamado "candidato de la guerra": "Es difícil distanciarse del candidato de tu partido, pero lo primero es el país. Obama habla para millones de republicanos". Junto a Hauser, lideran este grupo James Leach y Lincoln Caffe, dos ex legisladores. Los motivos que este trío de disidentes republicanos citan para pasarse a la candidatura de Obama varían desde la oposición a la guerra hasta la voluntad de reducir el gasto del gobierno federal. "Miles de otros republicanos van a votar por su país antes que por su propio partido en estas elecciones", dijo Leach.
En este grupo se encuentra también Douglas Kmiec, miembro del Partido Republicano que fue asistente del Fiscal General en las administraciones de Ronald Reagan y Bush padre. Este reconocido jurista pidió el voto para el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney en las primarias republicanas y prometió no respaldar a McCain. A finales de marzo decidió dar su apoyo público a Obama por ser "una persona íntegra, inteligente y de genuina buena voluntad". Este apoyo le valió a Kmiec una polémica de resonancia nacional, cuando un sacerdote se negó a darle la comunión por una cuestión de doctrina. "Un buen cristiano nunca daría su apoyo a un político abortista", dijo el párroco.
Entre los miembros históricos del conservadurismo norteamericano que se han pasado al bando de Obama se encuentra también Dorothy Danforth Burlin, abogada de Washington e hija del ex senador por Misuri John Danforth, político moderado y uno de los principales oponentes de la pena de muerte. También lo ha hecho Susan Eisenhower, la nieta del célebre presidente republicano Ike Eisenhower. "Barack se encuentra en una posición única para atraer a republicanos moderados", dijo. Precisamente uno de los republicanos moderados que no ha cruzado todavía esta línea de partidos es el senador por Nebraska Chuck Hagel, uno de los más firmes oponentes de la guerra de Irak en el Congreso. Su nombre ha llegado a estar incluso en las cábalas de vicepresidentes del Partido Demócrata. Hasta el momento, Hagel se ha mantenido al margen.
Algunos opositores que votan a McCain
WASHINGTON | El bando de McCain cuenta con una serie de demócratas centristas que alimentan el mito de que el senador por Arizona es un rebelde. Entre ellos está su amigo y fiel aliado en el Senado, Joe Lieberman, que en 2000 fue candidato a vicepresidente con Al Gore y que mantiene posiciones conservadoras en temas de seguridad y presupuesto militar. Los argumentos de Lieberman son similares a los empleados por los republicanos que apoyan a Obama. En un acto electoral el martes en Pensilvania, dijo que el senador por Arizona es el único "que antepone los intereses nacionales a los de su partido y el único que trabaja más allá de la disciplina de filas". Esta coincidencia de argumentos no es accidental. Desde el principio de la carrera electoral, ambos candidatos han tratado de presentarse como líderes más allá de las disciplinas y normas de sus propios partidos. Según una encuesta de la cadena de televisión Fox News, elaborada por la consultora Opinion Dynamics, tanto Obama como McCain son capaces de atraer hasta un 10% del votos del partido contrario.
EL PAÍS DE MADRID