Beijing - La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín-2008 congregó hoy en el moderno estadio conocido como ´Nido de Pájaro´ a más de 90.000 personas y a unos 4.000 millones de telespectadores en todo el mundo para asistir a una magnífica inauguración de cifras exorbitantes.
China tiró la casa por la ventana en una ceremonia cuyos números hicieron honor a lo que se podía esperar del país más poblado del mundo, con sus 1.300 millones de habitantes, y que espera dar al mundo su mejor imagen tras las polémicas de los meses previos a los Juegos.
Empezando por la cuenta atrás, que corrió a cargo de 2.008 actores tocando el fou, un antiguo instrumento de percusión chino, en un impresionante alarde de sincronización que dio paso a un despliegue cada vez mayor de figurantes, luces, fuegos artificiales y música.
La celebración comenzó con un espectáculo dirigido por el cineasta chino Zhang Yimou, mezcla de la tradición milenaria de China con su mirada hacia el futuro, en el que participaron unos 14.000 actores que lucieron 15.153 trajes distintos.
Un total de 70.000 personas participaron en la ceremonia de más de tres horas, en la que estuvieron presentes 9.000 soldados y colaboraron casi 2.500 voluntarios.
Para construir el estadio, diseñado por los arquitectos Jacques Herzog y Pierre de Meuron y que costó unos 500 millones de dólares, hicieron falta 45.000 toneladas de acero que dieran forma a la maraña por la que el nuevo Estadio Nacional, el más grande China, se conoce como ´Nido de Pájaro´.
Tras el majestuoso espectáculo, llegó la hora del desfile de los 204 países en torno al estadio de 330 metros de largo, 220 de ancho y 69 de alto, que cerraba China con una representación de su delegación de 639 atletas, un número sin precedentes, como los XXIX Juegos de la era moderna.
AFP