Procesaron ayer a tres hombres involucrados en la producción y comercialización por Internet de material pornográfico de menores de edad. Había denuncias de ocho padres cuyos hijos adolescentes fueron fotografiados desnudos en poses obscenas.
A pesar de que en la ciudad no se habla de otra cosa, y en el ámbito que sea surge el tema, causó mucha sorpresa que nadie se hiciera presente en la puerta del Juzgado para repudiar los hechos como en tantas otras ocasiones ha sucedido con temas similares.
Los menores recibían entre $ 200 y $ 800 por las fotos aunque no sabían que las imágenes eran para Internet.
Sobre el cómo le llegaban estas propuestas, uno de los menores manifestó que llegó por un conocido. "Me empezaron a preguntar si ya trabajaba y como no trabajaba aprendí. Y por unas pocas fotos me pagaban 400 pesos. Y entré, de última era trabajo. Con el tiempo me empezó a gustar eso, era plata fácil".
El menor agregó también que participaba de videos "pero siempre sólo, nunca me tocaron ni nada".
Los niños que participaban de estas producciones pornográficas eran, la mayoría, de muy bajos recursos, gente pobre del departamento. Era gente que estaba en la plaza, cuidaban motos y autos. Los lugares elegidos para realizar dichas producciones eran la Represa de Salto Grande o algún parque.
Algunos manifestaron no tener trabajo y reconocieron que la "changuita" les servía porque en el peor de los casos la oferta era de $ 200, llegando a los $ 800.
Luego de casi seis horas de audiencia, el juez Francisco Massitta se expidió en torno a la responsabilidad de las tres personas que eran indagadas, desde hacía dos días, sobre venta de imágenes pornográficas con menores.
A la salida de la audiencia el juez anunció que el arquitecto vinculado al fútbol y otras dos personas fueron procesadas con prisión por el delito de violencia sexual contra niños, adolescentes o incapaces (ley 17.815).
En medio de la audiencia, el arquitecto fue conducido al Banco República donde tiene una caja de seguridad y se preveía encontrar nuevos elementos. Pero no fue así.
EL PAÍS digital en base a El País y radio Carve