DIEGO FERREIRA
Recuperar el tiempo perdido. Al menos en este concepto coinciden empresarios y sindicalistas al referirse a la ronda salarial, a la cual el Ministerio de Trabajo le puso el próximo 31 de octubre como fecha de finalización.
Desde el sector empresarial se estima con prudente optimismo que, a pesar de las demoras que han afectado la ronda, esa fecha puede ser hasta excesiva.
"Me parece una exageración el tiempo que se ha dispuesto porque no hay necesidad. El plazo depende de la voluntad de las partes. Nosotros como tenemos voluntad de negociar pensamos que es demasiado plazo. Si no hay voluntad no hay plazo que alcance", sentenció Andrés Fostik, vicepresidente de la comisión de relaciones laborales de la Cámara de Industrias.
El presidente de la Cámara de Comercio fue en la misma dirección. "Para mí es mucho tiempo. No podemos andar cinco meses dando vueltas con este tema. Cuanto antes se termine más vamos a dedicarnos a crear valor", reflexionó Arnaldo Castro, quien recordó que ya se estuvo mucho tiempo "trancado" por el conflicto de los negociadores del Ministerio de Trabajo (MTSS).
El asesor de la Cámara de Comercio, Juan Maihlos, condicionó el plazo fijado por el gobierno a las reglas de juego de la negociación.
Maihlos dijo que si el debate en los consejos de salarios se circunscribe a la definición de los salarios mínimos y categorías, entonces se darán las "condiciones como para negociar esto en menos plazo de los 90 días que se están estableciendo".
No obstante, indicó que si se admiten "flexibilidades y reclamos que excedan estos objetivos mínimos", ningún plazo para la negociación será suficiente.
RITMO. Desde el Pit-Cnt saludaron la fijación de una fecha tope pero "flexible". El secretario de negociación colectiva de la central obrera, Milton Castellano, dijo que los plazos permiten "ordenar" la negociación, evitando que el sector empresarial "dilate las posibilidades de acuerdo". Para los trabajadores, significa acelerar las gestiones a fin de alcanzar sus reivindicaciones.
El dirigente sindical descartó que el próximo Congreso del Pit-Cnt -previsto para el 5 y 6 de noviembre, en el que se elegirán las nuevas autoridades de la central obrera- incida de alguna manera en la negociación salarial, la última de esta administración. Castellano contraatacó diciendo que ése es "un argumento de los empresarios" que no tiene mucho fundamento.
Castellano explicó que el problema del MTSS con sus mediadores -iniciado a principios de junio y resuelto el martes- sí afectó la ronda salarial. Incluso señaló que este episodio ha hecho que el ritmo de reuniones tripartitas sea "lento", por lo que ahora hay "necesidad de acelerar la negociación".
El Ministerio de Trabajo había emitido un comunicado este martes 29, en el que resaltaba la cantidad de audiencias celebradas. Según el MTSS, hasta ese día se habían realizado 94 reuniones entre grupos y subgrupos.
Para Maihlos el plazo fijado "no condice" con lo anunciado en el comunicado. "Esto solamente se explica por la gran lentitud que están teniendo. Para quienes estamos en esto, no pasa desapercibido, y ahora lo que quieren es acelerar y fijar un margen de 90 días para concretar la negociación", sentenció.