Ginebra - Uruguay y Paraguay, dos pequeños países con gran dependencia de sus exportaciones agrícolas, denunciaron hoy un mecanismo de protección de importaciones pedido por India y otros países emergentes, sobre los cuales tropiezan las negociaciones multilaterales de comercio.
El denominado Mecanismo de Salvaguardia Especial (MSE) es "una seria preocupación para nuestros países" y "uno de los temas más difíciles" de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC), dijo el embajador de la misión uruguaya en Ginebra, Guillermo Valles.
"Estamos preocupados por un mecanismo que trabaría nuestras posibilidades de encontrar una vía para el desarrollo y la justicia social en nuestros países", agregó.
Valles destacó que no se trata de un tema que opone a los países desarrollados y en desarrollo.
"Tenemos muy pocos productos y nuestros principales mercados están en los países en desarrollo", subrayó.
El embajador paraguayo Rigoberto Gauto alertó que el MSE puede trabar los procesos de integración regional y provocar conflictos y crisis entre países en desarrollo.
Ambos diplomáticos no cerraron la puerta a la adopción de un MSE en niveles contemplados en el plan de la OMC, que se desencadenaría en caso de aumento del 40% de las importaciones o de una súbita caída de precios de determinados productos agrícolas.
Varios grupos de países emergentes, liderados por India, proponen sin embargo que ese gatillo pueda dispararse a partir de un 10% de aumento de las importaciones, entre otras modificaciones.
Ese nivel capturaría flujos enormes de comercio y paralizaría a las pequeñas economías exportadoras, advirtieron los dos diplomáticos sudamericanos.
La OMC inició el lunes de la semana pasada una reunión ministerial de unos 35 países para salvar la Ronda de Doha.
Desde su lanzamiento en 2001, la Ronda estuvo polarizada entre los países exportadores agrícolas del Sur y los exportadores de productos industriales del Norte.
La perspectiva de un acuerdo, abierta por propuestas presentadas el viernes pasado por el director general de la OMC Pascal Lamy, hizo aflorar otras líneas de tensión.
Los reclamos de Uruguay y Paraguay también son apoyados por grandes exportadores agrícolas del primer mundo, como Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda.
AFP