FABIÁN TISCORNIA
A menos de una semana que caigan la mayoría de los acuerdos de precios entre gobierno y privados en algunos productos de la canasta básica, ambos pujan para ver qué margen hay para prorrogarlos.
Los privados afirman que la suba de varios costos desde que se lograron los acuerdos hasta ahora hace imposible que se puedan continuar si no hay algún tipo de "ayuda" impositiva o de otro tipo desde el gobierno. En filas oficiales, se entiende que si bien hubo suba de algunos costos, también hubo reducciones de otros.
Las conversaciones entre ambas partes ya comenzaron y continuarán la próxima semana. También está prevista una reunión de la mesa sectorial del arroz.
El asesor de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Juan Manuel Rodríguez, dijo ayer a El País que la renovación de algunos acuerdos de precios -que caen el próximo jueves- "se van a concretar seguro". Agregó que se está "conversando" porque en algunos casos "hubo aumento de costos" para los empresarios, pero en otros "hay reducciones".
Por su parte, el director de OPP, Enrique Rubio, dijo a El País que "hay posibilidades de continuar con los acuerdos. Hay que ver si sobre la misma base o distinta".
El gobierno logró en mayo acuerdos con empresarios de varias cadenas para mantener o bajar precios de productos básicos como arroz, aceite de soja, harina, panificados, pastas frescas y secas, azúcar y carne. Salvo el de la carne, vence el 30 de agosto, el resto cae el jueves.
Varios empresarios consultados por El País dijeron que no será posible mantener los acuerdos, salvo que el Estado dé algún mecanismo de exoneración impositiva, previsional o mayor control a la competencia argentina.
Parte de ese argumento fue planteado por los empresarios de la cadena del trigo (molinos, panaderos, fabricantes de pastas secas) en la reunión que tuvieron con el gobierno el miércoles de la semana pasada.
Los empresarios aducen que la suba en los costos de tarifas como electricidad y combustibles (aumentaron en junio) y aumentos de salarios a partir de los Consejos (que si bien no están acordados algunos optan por otorgarlos a partir de agosto), les impide continuar con los acuerdos tal como están.
Rodríguez dijo que si bien eso es cierto, "lo que no dicen es que hubo reducciones de costos". El funcionario enfatizó que "no está planteado" por los empresarios que el gobierno les dé alguna colaboración y reiteró que "hay reducciones de costos". De todas maneras, no quiso profundizar en cuáles son, debido a que aún se está negociando.
Rubio puntualizó que "hay casos donde el precio internacional ha bajado". Señaló que se discutirá "cadena por cadena", porque no puede hacerse algo generalizado. Cuando se llegó al acuerdo de precios a fines de mayo el precio de la harina (que también influye en pastas y panificados) se tomó con un valor del trigo de US$ 380 la tonelada.
Luego el precio del trigo disponible aumentó hasta llegar a casi US$ 450 pero en las últimas semanas se conocieron negocios de importación de Argentina -puesto en Montevideo- por US$ 375.
El presidente del Centro de Panaderos, Roberto Núñez, dijo a El País que le parece "fantástico" que el gobierno pretenda que los acuerdos sigan. "Entonces tendrán las soluciones y algún paquete de medidas (pronto)", afirmó.
Rubio señaló que "por ahora no se está pensando" en que el gobierno dé algún tipo de subsidio o exención tributaria, ya que ese no es el primer camino.
"Nosotros a partir del 1° de julio tenemos incidencias de costos que determinan un cambio de precio" dijo Núñez y mencionó la suba del gas, de la electricidad y que ya están teniendo aumentos en la grasa que se utiliza en algunos panificados.
"Esto es una realidad que no es la que dice (Juan Manuel) Rodríguez", espetó Núñez.
GRANOS AYUDAN. El director de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa), Martín Buxedas, dijo que la baja que se está dando en el precio de los granos puede "quitar presión" a la necesidad de prorrogar los acuerdos de precios. Un informe de Opypa prevé que haya estabilidad y baja de precios en todos los granos en el segundo semestre.
Buxedas dijo que si no se consigue renovar acuerdos con los privados "hay otros instrumentos de política económica" que se pueden utilizar. El funcionario dijo que quizá tras los acuerdos de precios se pueden instrumentar otro tipo de mecanismos que se puedan mantener en el tiempo.
Pérdida de ingresos será baja
Si el gobierno pasara a cero la tasa de IVA para la comercialización de la totalidad de frutas y verduras -de producción nacional e importada- como lo faculta un proyecto de ley, la pérdida mensual de recaudación sería de US$ 1 millón. El asesor del Ministerio de Economía, Andrés Masoller, dijo el miércoles en la Comisión de Hacienda de Diputados -en la que se trata el proyecto- que como no será necesario llegar a ese extremo sino a pocos productos, la pérdida de recaudación "sería bastante acotada". Economía habilitó un mecanismo por 120 días que simplifica la importación de seis productos de la granja además de permitir la exoneración de IVA. Masoller -postulado como futuro subsecretario de Economía- dijo las medidas "buscan evitar un fenómeno especulativo que ya se ha constatado".
Astori admitió que se pueden usar subsidios contra inflación
El ministro de Economía, Danilo Astori, reconoció ayer la probabilidad de que países emergentes comiencen a utilizar subsidios selectivos como "herramientas fuertes" para combatir la inflación y la pobreza, aspecto que justificó siempre y cuando sean utilizados con "transparencia y transitoriedad".Bajo un "panorama de incertidumbre" en la economía mundial, el ministro manifestó su preocupación por las crecientes presiones inflacionarias.
El uno de la cartera dijo incluso no saber si se reproducirá la "peor situación posible: la coexistencia de estancamiento de la economía mundial con inflación", enfatizó. "Los precios de alimentos y materias primas no sabemos cómo van a seguir evolucionando", remató el jefe del equipo económico.
En ese sentido defendió los acuerdos de precios que viene negociando el gobierno con distintas cadenas productivas y deseó no tener que aplicar políticas de control.
"Ojalá no caigamos en la tentación de los controles de precios, cuya ineficacia está largamente demostrada con una evidencia mundial, ya que lo único que lograron fue provocar más especulación y desabastecimiento", remató.
El País