GUILLERMO ZAPIOLA
¿Los premios "populares" han comenzado a hacerle caso a los críticos? Algo de eso ha estado ocurriendo con el Oscar, y ahora parece haberle tocado a los Emmy. Hay cosas que cambian en la apreciación de la industria del entretenimiento.
La reflexión surge de una valoración de la revista especializada Variety a propósito de las candidaturas al premio Emmy, sobre las que se informó en esta misma página el día de ayer. Variety observa que, a diferencia de lo que ha ocurrido otros años, los votantes de la Academia de Artes y Ciencias Televisivas de los Estados Unidos se han volcado mayoritariamente esta vez por producciones aclamadas por la crítica, y no necesariamente por aquellas que han tenido mejores `ratings` de público.
Ello se reflejó, inevitablemente, en el aumento de candidaturas entre las producciones de la televisión cable, en lugar de las más populares cadenas de "aire". Que HBO haya obtenido una vez más el mayor número de nominaciones ya es rutina y no merece casi comentarios, pero que el "perfil HBO" parezca repetirse en las realizaciones de cadenas rivales que también aparecen como candidatas sí significa algo.
Como es improbable que alguien le haga caso a los críticos, hay que suponer que existen por lo menos razones suplementarias para explicar el cambio de actitud en los votantes. Hay quien lo atribuya a la huelga de guionistas, que afectó a la industria durante varios meses e interrumpió o discontinuó la permanencia en pantalla de algunos programas exitosos. La huelga afectó, por ejemplo, la continuidad de series como Dirty Sexy Money, The Big Bang Theory o Big Love, disminuyendo sus posibilidades, y en cambio puso a otras en la mira como Samantha Who? o la imaginativa Pushing daisies, una fantasía sobre un hombre que tiene el poder de devolver la vida con un toque de su mano (aunque la gente puede morir, y esta vez definitivamente, si es tocada de vuelta) que en Uruguay exhibe Warner.
En opinión de Clyde Philips, productor ejecutivo de la excelente serie policial Dexter, de Showtime, que se colocó entre los seis candidatos a "mejor drama" y repite a su notable protagonista Michael C. Hall como candidato a mejor actor, la huelga pudo haber operado igualmente como un elemento a favor. En principio, Dexter contiene elementos que pueden rechinar ante un sector del público (personajes ambiguos, un asesino serial simpático y con una vocación de un justiciero por mano propia, cierto regodeo en el erotismo), y en otras circunstancias sus posibilidades de llegar a la televisión abierta hubieran sido más difíciles. Pero la desaparición de otros competidores amplió sus posibilidades: fue comprada por CBS, que emitió una versión editada (cabe suponer que suprimieron, fundamen-talmente, algo de sexo) que aumentó la difusión del programa, el número de espectadores y el visionado a cargo de un más importantes porcentaje de votantes.
Philips menciona como otro factor positivo la distribución `online` y las ventas en DVD. Showtime habilitó un website "Para su consideración", desde el cual los votantes de los Emmy podían "bajar" los programas que pudieran. El sitio ha tenido cincuenta mil visitantes (cinco veces más de lo que los ejecutivos de Showtime esperaban), y Dexter fue, de lejos, el programa más visto.
Por supuesto, no hay reglas absolutas, y no siempre las cosas funcionan cabalmente como se espera de ellas. En HBO están ligeramente decepcionados por la relativamente baja audiencia de En terapia, el brillante drama sobre un psicólogo y sus pacientes producido por Rodrigo García, que bien pudo figurar en otras categorías pero solo obtuvo una candidatura mayor: la de mejor actor para su protagonista Gabriel Byrne. A otro posible favorito (el policial The Wire de Ed Burns y David Simon) le fue de todos modos peor: va a terminar su última temporada sin ni siquiera una nominación.
Hablan los nominados al premio
"Nunca perdí el sueño por ganar o no, pero sé lo importante que es un premio para llamar la atención sobre un programa, y lograr más audiencia. Necesitamos toda la ayuda que podamos tener". (Glenn Close, candidata a mejor actriz por "Damages").
"Jamás había sido nominado al Emmy, y ahora recibo dos nominaciones. Es como estar esperando un ómnibus un largo rato, y de pronto llegan dos al mismo tiempo" (Tom Wilkinson, candidato a actor de reparto por "Recount" y "John Adams").
"En primer lugar, debería estar brindando por (el fallecido) Sydney Pollack. Fue la primera persona que me habló para hacer "Recount", era un hombre extraordinario, y estuvo siempre ahí, pese a lo gravemente enfermo que estaba. Murió la mañana en que salimos al aire por HBO. Fue su última película, y estuvo con nosotros hasta el final" (Kevin Spacey, productor y actor de "Recount", telefilm candidato a mejor drama).
"Me encanta que casi todas las mujeres en mi categoría tengan más de treinta años. Me hace sentir grande. Creo que es un mito de Hollywood que las mujeres de más de treinta y cinco años no consiguen trabajo. Simplemente, esto demuestra que ese no es el caso" (Kyra Sedg-wick, candidata a mejor actriz dramática por "The Closer").