"Hoy siento vergüenza"

La derrota clásica pegó duro y Richard Morales admitió que piensa dejar de jugar

D. ROSA/D. PÉREZ

Richard Morales se fue del estadio con una decisión tomada: dejar de jugar en los tricolores. El capitán tricolor vive los clásicos como pocos jugadores. Y esta derrota lo golpeó porque "soy muy hincha de Nacional desde siempre y hoy siento vergüenza".

"Estoy muy mal y les dije a mis compañeros que pienso en la posibilidad de dejar el fútbol. Lo hablé con ellos porque hemos armado un grupo muy bueno, en el que todos tenemos la misma ilusión de ganar algo y creo que hoy le fallamos a la gente. No le encontramos explicación a las cosas y hoy yo no me encuentro con fuerza en estos momentos para seguir dándole aliento, que es lo que debe hacer un capitán", afirmó el "Chengue".

Según trató de explicar, la razón es "exclusivamente deportiva. No estoy rindiendo en la forma en que esperaba y creo que estoy perjudicando al equipo y a la gente que confió en mí, que me dio un voto de confianza y me alentó todo el tiempo, como seguramente lo seguirá haciendo. Cuando uno falla se siente muy mal y dolorido". Sin embargo, ya le había adelantado a Ovación su disgusto por temas extrafutbolísticos, que lo hicieron pensar en dejar la institución.

Morales venía mal. Y el clásico fue la gota que derramó el vaso. Su juego no influyó y se fue a bañar antes de terminar el partido. Además, tras la expulsión, se sacó la camiseta, la revoleó frente a la hinchada de Peñarol y terminó tirándola al sector de la platea América ocupada por los carboneros. "Tengo que pedirle disculpas a los hinchas de Peñarol, esa no es mi forma de ser. Sé que pude generar violencia y que no está bien, menos cuando uno tiene a su familia en la tribuna", asumió.

En el vestuario, sus compañeros trataron de que reviera la determinación, pero el "Chengue" fue claro. "Me voy con la decisión tomada. Lo hablaré con mi familia y con el presidente, pero cuando uno no puede ayudar debe ser lo bastante hombre para dar un paso al costado".

el anuncio. Al terminar el partido los tricolores retornaron al vestuario y se encontraron con un panorama complicado. El "Chengue", que había ingresado ya vociferando que el de ayer fue su último partido con la camiseta de Nacional (estará suspendido contra Danubio), se enroscó en una discusión, comenzaron a unirse protagonistas y el capitán decidió marchar junto a sus compañeros al vestuario de tercera división, ubicado más allá de las duchas.

Allí les comunicó su determinación e intentaron obviamente convencerlo de que esa no era la solución. Sin embargo, el "Chengue" mantuvo firme su voluntad.

Horas claves. En vista de que en caliente parecía una misión imposible hacer cambiar de opinión al capitán se decidió dejar pasar las horas. Mañana, cuando a las 10 el grupo retorne a Los Céspedes para entrenar, habrá una nueva conversación, aunque seguramente hoy habrá cruce de llamadas por todos lados.

Asimismo, se anuncia que en la presente jornada Richard Morales se reúna con el presidente Ricardo Alarcón para mantener una charla personal.

Días atrás el "Chengue" confirmó a Ovación que ponía en duda su continuidad en la institución porque estaba cansado de estar siempre en la primera línea de batalla. En esos momentos la institución le debía tres meses de sueldo al plantel, el capitán era quien respondía las inquietudes de sus compañeros sobre cuándo cobrarían y a su vez era quien las trasladaba a la dirigencia. Todo eso lo desgastó y, sumado a que se siente poco útil para el equipo, hoy parece estar más afuera que adentro de Nacional.

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