Un impuesto del 5% a las apuestas de carreras hípicas internacionales incluido en el mensaje presupuestal de la IMM que discute la Junta Departamental tendrá un efecto adverso en el negocio, dicen sus actores.
El presupuesto de la Intendencia Municipal de Montevideo, que comenzará a regir a partir de 1° de enero del 2009, incluye un impuesto del 5% a las apuestas realizadas en las carreras de caballos. Solo quedan exoneradas de este tributo aquellas apuestas generadas por la actividad hípica de carácter nacional y se gravarán las apuestas sobre carreras internacionales que son unas 20 de las 1.000 que se corren anualmente en el Hipódromo de Maroñas.
El producto de este impuesto será destinado a financiar la ejecución de políticas sociales, según dice el proyecto al que tuvo acceso El País.
Este artículo ha generado malestar en el ambiente hípico, tanto entre funcionarios del Hipódromo de Maroñas como entre criadores de caballos, joc-keys y entrenadores. Entienden que, si bien en la actualidad el impacto de este gravamen no es importante, puede afectar el desarrollo futuro del juego en el Uruguay, que busca atraer las apuestas que se realizan desde los Estados Unidos.
A esto se suma la crítica generalizada por el incumplimiento por parte de la comuna de los compromisos asumidos al momento de la reapertura del Hipódromo, vinculados a las mejoras del acceso, iluminación, seguridad y limpieza de la zona de Maroñas e Ituzaingó.
El Gerente del Hipódromo de Maroñas, Oscar Bertoletti, dijo a El País que actualmente la IMM grava todas las apuestas de las carreras de caballos con una tasa del 0,05%.
El artículo 16 incluido en el mensaje presupuestal de la comuna hace mención a un gravamen que refiere a apuestas parimutuales -que son aquellas en las cuales los apostadores vuelcan a un pozo que se devuelve al apostador luego de que el administrador retire un porcentaje- sobre actividades deportivas y se excluye expresamente a las carreras nacionales.
"Como está planteado el artículo hoy tiene un impacto relativo porque no gravaría una gran cantidad de carreras. Pero compromete, y diría que hace inviable, el desarrollo futuro de la actividad, pues está previsto que se concrete el año que viene un nuevo modelo de negocios con las apuestas de los Estados Unidos", explicó.
Bertoletti dijo que este impuesto gravaría a aquellas carreras que se traen desde el exterior y que se corren en Maroñas. "Desde que se reabrió el Hipódromo se está trabajando para lograr que las apuestas que se realizan en Estados Unidos, que es el principal mercado del mundo en este negocio, sobre las carreras de Maroñas se capten en Uruguay. Todos los que estamos vinculados al turf queremos que las carreras de Maroñas ingresen al mercado norteamericano y que las apuestas que los norteamericanos realizan en estas carreras lleguen a Uruguay", indicó.
Bertoletti dijo que si esto se logra concretar se va a dar un cambio cualitativo muy importante en toda la actividad. En Uruguay el mercado de apuestas es de unos US$ 20 o 24 millones, mientras que en EE.UU. es más de 10 veces superior.
Además, cualquier impuesto a las apuestas afecta a todos los involucrados en el turf pues afecta al premio hípico que se genera a partir de un porcentaje de las apuestas y que es lo que se distribuye entre los propietarios.
"Se estaría gravando el cliente y haciendo más oneroso el producto. Eso genera menos juego, lo que a su vez hace que disminuya el premio hípico", indicó Bertoletti.
Entrenadores. Por su parte el Presidente de la Sociedad de Entrenadores de Caballos, Pablo Graña, dijo a El País que este impuesto va a perjudicar a "cualquier dependiente de la industria del turf pues afecta directamente al premio hípico".
Observó además que el ar- tículo no es claro en su redacción. "Creo que lo que se intentaría gravar son las apuestas internacionales que llegarán a la hípica nacional, como por ejemplo las que se espera se radiquen desde Estados Unidos a través de la señal de simulcast", indicó.
Obras. También se señala que IMM no respetó los compromisos asumidos.
"Al momento de reabrir el hipódromo, las autoridades de la Intendencia se comprometieron a terminar obras en la Avenida Centenario para darle un acceso digno, mejorar la iluminación, limpieza y seguridad del barrio, y nada de eso se ha cumplido. Se siente que la Intendencia le ha dado la espalda a la actividad hípica y a los barrios de Ituzaingó y Maroñas y con este impuesto se visualiza además un cierto afán recaudatorio", explicó Bertoletti.
Graña dijo que la Intendencia no ha hecho nada en estos barrios, ni antes ni después de la apertura de Maroñas. "Basta con ver lo que es la salida del Hipódromo en la noche para ver que la seguridad, la limpieza y la iluminación son un desastre", afirmó.
Del turf viven 70.000 personas
Las distintas gremiales asociadas al turf van a pedir reuniones con los jerarcas de la Intendencia Municipal de Montevideo y los ediles departamentales para transmitirles que el articulo 16 que pretende agregar este impuesto a las apuestas, genera nerviosismo en la actividad. También buscarán informar cabalmente de la situación de la hípica y los proyectos a futuro que se tienen.
De esta actividad dependen unas 70.000 personas pues se calcula que por cada caballo hay por lo menos 7 personas vinculadas. Entre criadores, veterinarios, capataces. jockeys y propietarios, son muchos los que dependen económicamente del premio hípico.
Esta actividad tiene detrás un entramado social complejo pues emplea, en su mayoría, a gente de baja calificación y de difícil reinserción laboral.