El INAU controla derechos de los menores en contratos deportivos

Sentencia. Menor ganó juicio y es un gran precedente para evitar abusos

EDUARDO DELGADO

A través de un caso que ganó en la Justicia, el INAU busca generar precedentes para evitar que se vulneren derechos de menores que practican deportes de manera profesional y tienen contratos con clubes.

El caso que presentaron abogados del departamento de asistencia jurídica del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU), fue el de un adolescente que jugaba al basquetbol en el club Larre Borges y al que ese club le impedía ir a otra institución deportiva de no pagar una suma de dinero.

Larre Borges y la Federación Uruguaya de Basquetbol sostuvieron ante la Justicia que el menor era jugador del club y para fundamentarlo presentaron la ficha de ingreso del adolescente cuando comenzó a practicar y tenía 11 años.

El tribunal de apelaciones de familia de 2º Turno amparó la demanda y dispuso que Larre Borges liberara al deportista de su vinculación con el club, "concediéndole el pase respectivo para cualquier otra institución a la que él mismo opte".

La sentencia cambia la situación legal de los deportistas menores de 18 años, por lo que si los padres no consintieron su contrato con un club, éste no tiene valor, y los menores pueden intentar jugar en la institución deportiva que prefieran.

Pero en jurídica del INAU son conscientes que más allá de la resolución judicial, los clubes igual pueden cerrarle las puertas a los menores que planteen estos temas y así se lo manifestaron al joven y los familiares que patrocinaron, que decidieron seguir adelante con el recurso de amparo presentado.

"Nos pareció bien que la primera acción para la protección de los derechos de los jóvenes la iniciara el INAU como organismo rector. El objetivo era evitar que chiquilines queden como rehenes de estas situaciones y que sus derechos no sean vulnerados, porque ellos son sujetos de Derecho y no objetos de Derecho", comentó el abogado del INAU, Edgard Marzarini.

"La intención también era conocer cómo funciona el principio del interés superior del niño en un caso como éste en el que a partir de una ficha firmada a los 11 años se sostenía que era un contrato", añadió. Marzarini dijo que después de esta sentencia, los teléfonos de su oficina recibieron muchas llamadas de padres de niños y adolescentes que practican fútbol y basquetbol planteando situaciones similares. A ellos se les asesoró a dónde pueden recurrir si no tienen fondos para pagar un abogado particular, como la Defensoría de oficio y la facultad de Derecho.

PREOCUPANTE. El presidente del INAU, Víctor Giorgi, dijo que "en el tema de las personas que hacen deporte profesional y, sobre todo, con cierto niveles de profesionalismo, hay que ver cómo se aplica la normativa vigente"

Señaló que "en muchos casos en los cuales personas menores de edad, incluso de 12 ó 13 años, firman contratos con clubes profesionales, esos documentos se quieren hacer valer comprometiendo la libertad de acción de esos muchachos".

"Es un tema preocupante y el INAU no puede patrocinar a todos los que están en esa situación", señaló Giorgi. "Pero la Jurídica ha tomado unos casos para generar antecedentes y abrir un camino. En alguno se logró invalidar estos compromisos", añadió.

Para el jerarca esto se asocia al tema del trabajo peligroso. "El deporte profesional es, en cierta manera, un trabajo y chicos entre 15 y 18 años no pueden ejercer áreas peligrosas", señaló.

Como ejemplo, Giorgi mencionó la competencia de caballos. "Hemos chocado con la cultura tradicional de que para organizadores de algunos deportes cuanto más pequeños empiezan más aprenden y más aptitudes desarrollan", dijo. "Buscamos salidas conjuntas con organizadores para maximizar la protección de chiquilines y tomar en cuenta la formación y continuidad en el sistema de estudio", concluyó.

El deporte no es filantropía

"Yo no tengo duda que el principal derecho violado es el de la libertad de decidir qué va a pasar en su futuro y que el menor no sea tratado como sujeto de Derecho sino todo lo contrario, como un objeto de propiedad de un club que se abrogó el derecho sobre los menores y pensó podía comercializar con ellos", afirmó Marzarini, abogado del INAU.

La Federación de Basquetbol dijo en el juicio "que no había menoscabo a ningún derecho del menor, sino que, en todo caso, el menor está asistiendo a una enseñanza más de las tantas que le brinda el deporte", recordó el letrado.

Marzarini recordó que la Federación dijo "que hay normas cuyo mérito o conveniencia no comparte, pero pretende que un niño de 12 años las cumpla". Relató que la entidad "planteó en la audiencia que a ese pibe no lo iba a querer nadie porque es el `pelotudo` que cuando no le gusta plantea acciones de amparo.

"Yo no creo que sea un `pelotudo`, sino un joven ejemplar que cuando se vio vulnerado pidió que se le garantizaran sus derechos". dijo. "Esto me dejó bien claro que las instituciones deportivas no son instituciones filantrópicas y que eso no es la prioridad", concluyó.

La ONFI reclama dineros

La Organización Nacional de Fútbol Infantil (ONFI) busca recibir parte del dinero que los clubes profesionales cobran por los menores jugadores que transfiere al exterior, dijo Alfredo Etchandy, presidente de esa institución.

La FIFA paga derechos de formación desde los 12 años, pero la AUF puede fichar desde los 13, por lo que se queda con el dinero de un año de formación que no le corresponde y que cumplen en general los clubes de baby fútbol. Etchandy dijo que una alternativa para cambiar esto es incluir el punto en la ley nacional de deporte que el gobierno presentará al Parlamento.

Etchandy comentó que sí existen convenios que concretan equipos de baby fútbol con clubes de primera división o del interior.

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