JOSÉ MASTANDREA
Los jugadores terminaron de hacer fútbol en espacios reducidos. Él se quedó charlando algunos minutos con sus colaboradores más inmediatos: Rubén Paz, el profesor Gabriel Souza y Eduardo Pereyra, el gerente deportivo del club. Equipo de buzo negro con vivos amarillos, camperón negro, guantes del mismo color y un cigarro encendido en su mano izquierda. Mario Saralegui explotó. Dijo cosas que sólo un hincha-jugador-técnico, puede decir.
-¿Cómo están, cómo viene esta semana?
-Bien, bastante bien. El grupo está fuerte, eso es importante. Se trabaja en un buen clima, diría que estamos muy bien.
-¿Definió el equipo?
-Sí, prácticamente sí, pero lo voy a dar a conocer antes del partido. No hay mucho misterio. Y no se puede inventar mucho tampoco.
-Puede jugar Gerardo Alcoba pero se quedó sin Mario Álvarez.
-Sí, es así. Es una baja importante sin dudas, pero Peñarol tiene un gran plantel, tiene jugadores capacitados como para suplantarlo.
-¿En quién pensó?
-Todavía no lo resolví. Esa es una de las dudas. Estamos viendo. Faltan muchos días todavía para el partido. Hay tiempo.
-¿Llega Omar Pérez? Hoy hizo fútbol...
-Vamos a ver. Hoy se movió sin problemas pero creo que le falta un poco todavía. Eso lo vamos a terminar de evaluar recién el sábado, veremos cómo le fue durante la semana. No sé si está como para jugar los noventa minutos.
-¿Y si tuviese que armar el equipo ahora, quién ocuparía el lugar de Mario Álvarez?
-(Piensa) Y... Bajter es el que está mejor. El otro día me gustó. Salvo en los primeros minutos donde hubo un poco de entrevero, después se movió muy bien. Tiene ida y vuelta. Si el clásico fuese mañana, jugaba él.
-¿Por qué (Julio) Mozzo fue titular contra Defensor Sporting en el Parque Franzini y después no jugó más?
-Porque en ese momento lo vi bien. Lo vi como para jugar.
-¿Y ahora?
-Ahora vamos a ver..., tengo la obligación de poner al que esté mejor. El futbolista juega con lo que es, no con lo que fue.
-¿Qué tiene de diferente este clásico de la Liguilla con el que dirigió en el pasado Torneo Clausura?
-Muy poco. Los dos nos jugamos cosas importantes. En aquél también. Llegábamos con menos trajín que ahora, pero en líneas generales llegamos casi igual al clásico anterior. A ellos les va a faltar un jugador (Fornaroli) y a nosotros otro (Álvarez), pero creo que después van a ser los mismos cuadros, los mismos equipos. No va a haber mucha diferencia.
-¿La presión es la misma?
-Sí, siempre es la misma. Sólo que éste vale la entrada a la Copa Libertadores y el otro era el pasaje a la final del Clausura. Pero ganar hay que ganar siempre. Se juegue por lo que se juegue.
-¿Le preocupa todo lo que se ha dicho en los últimos días?
-Se ha dicho tanta cosa...
-Me refiero a su continuidad. Que si no gana, se va.
-A mí nadie me va a echar de Peñarol. Esta es mi casa, nunca me voy a ir porque siempre voy a volver. Si siento que fracasé, que hice las cosas mal, me voy solo. No hace falta que nadie me diga nada. Yo quiero lo mejor para Peñarol y si hay otra persona que le puede dar una mano y que lo haga mejor que yo, que venga. Voy a ser el primero en alegrarme. Lo que pasa es que están haciendo política conmigo, que no jodan. Porque los conozco a todos, sé quién es quién. Tengo una vida dentro de Peñarol y ya sé que andan algunos idiotas diciendo boludeces. Que no se hagan los vivos conmigo porque si los veo por el vestuario los entierro de cabeza...
-¿A quiénes se refiere?
-A los idiotas que dicen boludeces. Ellos saben quiénes son. Al que le caiga el sayo que se lo ponga. Lo único que les digo que no se metan conmigo, que no hagan política a costillas mías ni a costillas de Peñarol. Es feo que tengan de rehén al club.
-¿Esperaba vivir esto en una semana previa al clásico?
-No, pero bueno, es la realidad. Es lo que hay. Son temas personales en donde uno no tiene nada que ver. Ni Peñarol. Parece que no tienen memoria y que la obtención del Clausura no sirvió para nada. ¿Cuánto hacía que Peñarol no ganaba un torneo local? Que arreglen los problemas entre ellos... Nosotros tenemos que meternos de lleno en lo nuestro que es esto: el fútbol.
-¿Si no se clasifica a la Libertadores, es un consuelo ir a la Sudamericana?
-Tenemos la ilusión de clasificar, pero si no vamos a la Copa Libertadores, la Sudamericana en vez de ser un consuelo pasa a ser una complicación. No vamos a tener tiempo de nada, de prepararnos, de hacer una pretemporada, de armar el plantel. Va a ser complicado, sin dudas.
-Sobre todo por el trajín que ya tiene el equipo.
-Claro. Recién ahora tuvieron algunos días de recuperación jugadores como Pacheco, Aguirregaray, Bueno y Mario Álvarez. Jugaron siete partidos en 22 días. Una locura. Entre la final del Clausura y las del Uruguayo no tuvieron ni un día de descanso. Fue una seguidilla bárbara y el equipo la soportó notablemente. Lo ideal sería lograr la clasificación a la Libertadores y poder armar un año como la gente.
-¿Piensa que su futuro depende de lo que suceda con el equipo en la Liguilla?
-Ya lo dije: si siento que fracasé me voy solo, nadie me va a echar. Todos sabemos como es esto. Cuando se gana está todo bien, uno es un fenómeno y cuando los resultados no se dan, ya no sirve para nada. Hay que hacer un balance, hay que tener memoria y ver cómo estaba Peñarol cuando llegamos y como está ahora. Todo lo que recuperó, todo lo que logró. Yo estoy tranquilo. Apoyo la cabeza en la almohada y puedo dormir sin problemas.