Los años en que Frank decidió ser el que manda

Disco. Una selección de lo mejor que grabó para su sello

SEBASTIÁN AUYANET

A partir de la fundación del sello reprise, Frank Sinatra manejó el negocio de su música mediante la autogestión. nothing but the best reúne 21 grabaciones hechas por el cantante en su propia discográfica.

En realidad, es difícil decir que un tipo con la personalidad avasallante -por no hablar del prontuario- que tenía Frank Sinatra "llegó" algún día a estar al frente de algo.

Porque lo cierto es que Sinatra es de esos artistas cuya carrera no estuvo marcada por la sumisión artística o la dependencia económica, sino todo lo contrario. De hecho, el propio Frank fue quien disolvió sus acuerdos contractuales; primero con Columbia Records y a los pocos años con Capitol, debido a cuestiones sobre el manejo de la producción artística.

Sinatra había pasado los cuarenta y ya quería todo el control sobre la producción artística. Además, según cuenta el librillo que acompaña a este disco, otro de los objetivos del cantante era poder manejar una empresa con artistas propios y que también fuera titular de sus másters originales de grabación. Es así que en 1960 fundó Reprise y convocó al compositor y arreglista Neal Hefti a que se sumara al proyecto. Hefti, que también trabajaría junto a Billy May, sería una de las cabezas del proyecto que luego incluyó a otros artistas como Bing Crosby, Dean Martin y Sammy Davis Jr.

Esta recopilación de "hits" viene acompañada por un librillo con extractos de conversaciones con Hefti y May acerca del ánimo del cantante y actor en esos días. Pasados los cuarenta años de edad, Sinatra muestra más madurez que fuerza en canciones como The way you look tonight o Bewitched, así como también aparecen registros de sus experiencias con dos geniales músicos que pasaron por su carrera: uno de los padres de la Bossa Nova como Tom Jobim (la sublime The girl from Ipanema, versión en inglés del clásico) y el increíble pianista de jazz Count Basie. Con este último, Sinatra creó un álbum que llegó al número uno y que se recuerda como una de las extracciones musicales más finas de toda su carrera.

La siempre acotada selección de canciones (apenas 21) tiene el karma de no poder abarcar o sintetizar una obra tan prolífica como la suya, aunque incluye varias baladas y temas con "swing" que ilustran bien su comodidad en esas grabaciones donde todo estaba bajo su control. Como todos, este "grandes éxitos" también sirve para acercar iniciados. En ese sentido, la lista es completa porque no faltan los imperdibles (Come fly with me, My way o el clásico tema de New York, New York), y se combinan con otras canciones exquisitas como That´s life o Fly me to the moon (in other words), donde Basie y su orquesta de músicos se convierte en un acompañamiento de la voz del cantante al borde de la exquisitez.

La aventura de Reprise duró poco, ya que el sello fue vendido a la Warner en 1963 y el gigante reperfiló su estrategia contratando, entre otros a unos jóvenes ingleses bastante prometedores llamados The Kinks. Hoy editan a artistas como Michael Bublé, Alanis Morrisette, los Mudcrutch de Tom Petty y los "emo" de My Chemical Romance. Bajo ese mismo sello llega esta recopilación con un DVD en vivo en el que puede verse a Frank haciendo otras canciones como You make me feel so young o Something, de George Harrison.

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