La policía detuvo en Lavalleja al presunto autor del doble crimen de Piriápolis, en el cual murieron Euclides Heber Viera (62) y su hija Natalia Soledad (32). El supuesto asesino ya se encuentra en Maldonado.
El dueño del chalet de Piriápolis, donde Viera y su hija fueron ejecutados, fue quien acusó al detenido de ser el autor material del crimen. Hasta el momento hay 6 detenidos más por el caso.
La Policía cree que se trató de una ejecución. El móvil del doble crimen es una incógnita.
Euclides Heber Viera y su hija Natalia Soledad habrían sido ejecutados en un chalet cerca de la cumbre del cerro San Antonio, en Piriápolis. El sargento primero, jubilado de la Policía, salió el jueves pasado rumbo a ese balneario. Iba a cerrar una transacción comercial y llevaba consigo al menos cuatro armas de fuego que no aparecieron. Quedó registrado su paso por el primer peaje sobre el arroyo Pando. Sin embargo su cuerpo y el de su hija fueron hallados en pleno Carrasco, dentro del baúl del Volkswagen Santana que pertenecía a Viera.
La lista de preguntas aún sin respuestas que tienen los investigadores de la División Homicidios es extensa. Desde la madrugada pasada los equipos de la Dirección de Investigaciones de Montevideo, de la Comisaría 14ª y los criminalistas de Policía Técnica trabajaron en la esquina de Lombardía y Ancona en busca de indicios.
Se debió pedir el apoyo de Bomberos para abrir el baúl del automóvil, donde estaban ocultos los cuerpos de las víctimas, asesinados a tiros.
Un vecino de Carrasco que había visto el automóvil gris con vidrios polarizados estacionado en esa esquina desde la mañana del viernes, fue el que, intrigado por esa presencia, dio aviso a la Policía ya en horas de la noche. Cuando los uniformados de la Comisaría 14ª llegaron frente al 5861 de la calle Lombardía lo primero que constataron fue que la matrícula SAG 2218 pertenecía a un coche requerido por el Departamento de Registro y Búsqueda de Personas Ausentes del Ministerio del Interior. La tapa del baúl estaba ligeramente abierta, apenas por una rendija los policías pudieron ver que dentro había dos cuerpos. Ya era la medianoche; la tranquila esquina de Carrasco comenzó a llenarse de móviles policiales.
DESAPARICIÓN. Euclides Heber Viera (62) se había retirado de la Policía con el grado de sargento primero. Se dedicaba al comercio de armas e insumos, aunque su actividad era fundamentalmente la de gestor de habilitaciones de porte y tenencia de armas para sus clientes.
Fuentes de la investigación señalaron que Viera se disponía a cerrar una transacción comercial en Piriápolis. Viera padecía de diabetes y problemas cardíacos. Como no se había sentido bien en los días previos, le pidió a su hija Natalia (32) -casada y madre de dos niños - que lo acompañara a Maldonado. Eso ocurrió el jueves pasado. La esposa de Viera comenzó a alarmarse cuando con el correr de las horas no tenía noticias de su marido y de su hija. Temiendo lo peor llamó a la Policía. Los mecanismos de averiguación del paradero comienzan a ponerse en marcha recién a las 24 horas de ausencia de una persona. La oficina especializada del Ministerio del Interior lanzó el alerta a todas las unidades policiales del país en la tarde del viernes.
"Nuestra preocupación principal es que, dado el perfil de esta persona, creemos que podía llevar armas consigo, no sólo tenemos una persona desaparecida, además podemos tener armas con un destino desconocido", comentó una fuente del Ministerio consultada por El País. La peor hipótesis se hizo realidad pocas horas después.
EJECUCIÓN. Los investigadores de Homicidios están seguros de que se trata de una ejecución.
Al caer la tarde los investigadores dieron con el chalet donde fueron muertos padre e hija. Una pequeña y elegante finca ubicada cerca de la cumbre del cerro San Antonio. En el suelo del chalet se hallaron vainas de proyectiles detonados, manchas de sangre y ropas ensangrentadas. Un equipo de criminalistas de Policía Técnica viajó anoche desde Montevideo al chalet. El juez penal Federico Álvarez Petraglia tomó cartas en el caso. De madrugada, la Policía buscaba sospechosos entre Montevideo y Maldonado. Uno de los procedimientos se llevaba a cabo en los alrededores de El Pinar.
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