ALEJANDRO NOGUEIRA | EN LA HABANA | EL PAIS EN CUBA
En un alto en su apretada agenda cubana, Tabaré Vázquez dialogó con El País sobre la visita a La Habana, sus encuentros con los dos hombres fuerte del régimen, Fidel y Raúl Castro, su percepción sobre el futuro electoral del Frente Amplio y de cómo cerrar las heridas abiertas por los enfrentamientos entre militares y guerrilleros y la posterior dictadura. Sobre las denuncias que le presentó el senador José Mujica de presuntos hechos de corrupción en el gobierno, dijo que ordenó una investigación, en particular sobre una de ellas. Vázquez hace una lectura de las encuestas que le permite afirmar que el Frente Amplio está bien encaminado para volver a ganar en la primera vuelta electoral en octubre de 2009.
El presidente Tabaré Vázquez deja hoy Cuba rumbo a México en lo que, seguramente, es la visita más emotiva, en lo personal, de su tiempo al frente del Poder Ejecutivo. Ayer, otra vez, estuvo en su salsa, quizá más que con los niños de la escuela José Gervasio Artigas, que visitó en la mañana del jueves, o con los estudiantes uruguayos becados en la Escuela Latinoamericana de Medicina, en la que recibió una túnica de regalo que se probó con indisimulado orgullo. La escala matinal comprendió el Polo científico cubano donde pudo deslumbrarse con los avances de la isla en materia de biotecnología y de genética, asociada al desarrollo de vacunas, que son carta de presentación exportadora de Cuba.
Como bien dijo uno de los expositores que mostraron el impresionante desarrollo científico que se ha alcanzado en materia de salud bajo el régimen castrista: "Los cubanos viven como pobres pero mueren como ricos". Claro que aludía a que sus enfermedades son similares a los de los países desarrollados, no a la pobreza que lastima los ojos a poco de visitar, como hizo El País, algunos barrios fuera del circuito turístico.
Vázquez aprovechó su momento entre colegas para hablar de igual a igual, especialmente en los temas vinculados al cáncer, en reiterar su nostalgia de la medicina y en subrayar que en la política logró conjugar otro aspecto de su vocación más profunda de servicio público. Y advirtió que "ni los médicos son ángeles de blanco ni los políticos son truhanes de traje oscuro". En un alto en su agenda dialogó con El País.
-¿Qué sentimientos y qué reflexiones le provoca esta visita a Cuba, que es la última dictadura latinoamericana?
-No me introduzco en asuntos internos de los países. Históricamente Uruguay se ha caracterizado en esta actitud, en la autodeterminación de los pueblos. Esto ha sido una "política de Estado" en Uruguay. Tenemos históricamente desde hace décadas relaciones con Cuba y en ese nivel venimos a trabajar aquí.
-Usted ha elogiado mucho a Cuba en este viaje, la ha elogiado y ha agradecido al gobierno cubano. Y no ha hecho ninguna referencia a la falta de libertades democráticas aquí…
-Es que yo no quiero introducirme… He elogiado -si se entiende como un elogio- la inteligencia de Cuba. Y ayer mismo dije que se puede estar o no de acuerdo con Fidel Castro. Lo dije con todas las letras. Nadie puede negar la inteligencia de él y el compromiso con sus ideas; más allá que uno puede estar de acuerdo o no.
-El mensaje a los uruguayos es que Cuba está muy bien, que es un gran país que nos ayuda, cuando, en realidad, las cosas que están ocurriendo aquí son bastante serias en términos de democracia.
-Pero lo que ocurre acá es un problema y la cooperación de Cuba con Uruguay es otro. Hay que separar las dos cosas. Yo me refería a la Operación Milagro, al programa "En el país de Varela yo sí puedo", a los estudiantes uruguayos que estudian aquí y vuelven al país como médicos comunitarios y de familia. Yo me referí a los niveles que tiene Cuba de desarrollo, como los que hoy vimos en este Centro de Tecnología y en el polo de biología médica. Esto no lo puede discutir nadie y me referí a la cooperación entre Cuba y Uruguay y Uruguay y Cuba, no a los aspectos políticos.
-En su encuentro con Fidel Castro, ¿le dijo algo sobre la transición de Cuba y los cambios a un modelo más abierto?
-Sinceramente, no hablamos de problemas políticos ni de Cuba ni de Uruguay.
-¿Y con Raúl Castro?
-Con Raúl sí hablamos y él esta dispuesto a llevar adelante modificaciones que creo que van a ser trascendentes y que seguramente las anunciará él.
-¿Apertura de mercado?
-No sólo me lo dijo a mí. Sino que puede preguntárselo a los presidentes de las cámaras empresariales uruguayas durante la cena del miércoles pasado.
-Pasando al plano interno del país. Todo indica que en 2009 el Frente Amplio va a un balotaje. ¿Le inquieta?
-No. Falta todavía un año y medio y en las últimas encuestas los niveles de aprobación y apoyo al Frente Amplio están por encima del 40% sin estar en campaña electoral. Hay un nivel de 18% de ciudadanos indecisos. Si suponemos que están iguales, mitad y mitad, y se distribuyen de la misma manera entre el Frente Amplio y los partidos tradicionales, el Frente Amplio esta mucho más próximo que cualquier partido a lograr la mayoría absoluta en primera vuelta, porque en esta vuelta los demás partidos no van a ir sumados. Y si hay un 18% y se reparte igual, un 9% para el Frente Amplio, más el 42% o 43% que tiene, ya esta arriba del 50%. El Partido Nacional tiene un 32%-33%. Supongamos que se llevara todo el remanente de los indecisos, llegaría al 42%-43%.
-O sea que no espera un balotaje sino otro triunfo en primera vuelta.
-Digo que es muy apresurado hablar si habrá o no un balotaje. Hay argumentos sobre que habrá, pero también hay argumentos de que no lo habrá.
-Usted dijo que iba a opinar sobre las candidaturas del Frente. De hecho ha señalado a Danilo Astori y a José Mujica. ¿Ese es el orden que prefiere?
-Sí, es mi pensamiento, pero no me permite la Constitución tener actividad política partidaria. Voy a respetar lo que decida el Frente, pero mi posición personal, particular, es que esta es una candidatura muy buena, sin dejar de reconocer que puede haber otros candidatos.
-Mujica, ¿a pesar de su edad?
-Eso lo resolverá el propio Mujica (74). Creo que sin duda es una figura trascendente de la izquierda uruguaya y es un hombre muy comprometido. Y creo que a pesar de la edad en este momento está muy bien de salud y puede encarar un trabajo de ese tipo.
-Y para la Intendencia de Montevideo ¿tiene un candidato? ¿Daisy Tourné, que es de su partido, por ejemplo?
-No. No lo he pensado. Todos estos temas de gobierno me absorben mucho trabajo. No me he detenido a pensar en candidaturas para el gobierno departamental.
-En su discurso del jueves en la Casa de la Amistad de La Habana usted convocó, pidiendo "con humildad" a los "ciudadanos" que tuvieran más información sobre las violaciones a los derechos humanos del pasado, que la aportaran. ¿Por qué no se la pidió a los militares, que son quienes la tienen?
-Porque, en general, la información la tienen militares retirados que son ciudadanos. No la tienen los militares que están en actividad que son posteriores a los hechos y que han dado toda la información que tenían, lo que han dicho hasta el cansancio. Si alguien tiene información son quienes participaron en los hechos, que son militares o policías retirados.
-¿Por eso pidió y no ordenó?
-Por eso pedí y no ordené. Yo no puedo obligar a ningún ciudadano.
-Usted volvió sobre la reconciliación. Para eso se necesitan gestos de los dos lados. El senador Mujica dijo que lo que usted pidió es "imposible".
-Es algo en lo que hay que tener mucha paciencia, trabajarlo con mucho cuidado, con tolerancia. Creo que a medida que avanza el tiempo esas heridas van a ir cicatrizando y esos gestos se van a ir dando. Eso es lo que yo espero.
-¿Espera un gesto de los tupamaros?
-Los tupamaros han reconocido y se han autocensurado. He escuchado de algunos militares retirados de que no vuelvan a suceder aquellos hechos y han reconocido; los comandantes en jefe de las tres armas (Bertolloti, Daners, Bonelli), firmaron un documento público en el que se reconocen los hechos de desaparición de ciudadanos, de muerte y de torturas. Ha habido gestos.
-¿Cree que puede haber una expresión más explícita de los militares en este marco de campaña para derogar la ley de caducidad, cuando siguen yendo a los juzgados, y cuando usted sigue liberando casos a la Justicia en el marco del artículo 4° de la ley de caducidad?
-Yo sé que eso dificulta un poco. Pero nuestro compromiso era buscar la verdad y que actúe la Justicia; lo dijimos siempre y está en el programa del Frente Amplio. Y esto no fue obstáculo para que se encontrara información. Por algo se encontraron por lo menos dos desaparecidos.
-Pero este marco no facilita…
-Pero obtuvimos información… Por ejemplo el "segundo vuelo", que surge en este marco. Podemos avanzar aún más.
-¿Qué va a hacer con las denuncias de corrupción en el gobierno que le entregó el senador Mujica días atrás?
-Como debe ser, en principio cuando hay una denuncia, hay que investigar. Para mí todas las personas son inocentes y para demostrar culpabilidad hay que investigar.
-¿Dispuso investigaciones?
-Algunas investigaciones sí, en particular una, pero no la puedo hacer pública.
Vázquez aseguró que Fidel está bien
No alcanzó la difusión de imágenes de Fidel con el presidente Hugo Chávez para confirmar que el moribundo líder cubano "vive y lucha". La credibilidad del mandatario uruguayo es mayor a la hora del dar fe de que Fidel vive, piensa y habla coherentemente.
La primera mención pública de Vázquez acerca del estado de Castro dejó gusto a poco, en su discurso del jueves de noche en una recepción con los residentes uruguayos en la isla.
En diálogo con El País, Vázquez fue más preciso en términos médicos.
"De salud lo encontré bien", dijo Vázquez a El País. "En una etapa de recuperación física. Intelectualmente está muy bien, funcionalmente está bien y desde el punto de vista físico ha tenido una larga convalecencia, después de intervenciones quirúrgicas importantes", diagnóstico este médico devenido en presidente que afirma que quiere volver cuanto antes al consultorio. "Es lógico que a su edad (81) la recuperación cueste más que en una persona joven", dictaminó. Vázquez sabe que en la calle dan a Fidel por muerto o casi.
"Estuvimos sentados afuera (en el jardín). Cuando yo lo dejé, salía a tomar Sol en el patio" testimonió el presidente uruguayo.
"Se tomaron fotos, incluso, que las daré a conocer si me las mandan…" prometió el doctor.
Cuba se atrasó por el presidente uruguayo
El discurso de Vázquez la noche del jueves en la Casa de la Amistad de La Habana fue más largo de lo que él mismo esperaba.
Al terminarlo, se fue "expreso" con su guardia alegando una reunión. No podía ser un nuevo encuentro con alguno de los hermanos Castro y Hugo Chávez ya se había ido de Cuba.
En realidad Vázquez estaba invitado a la tradicional ceremonia del cañonazo, que se realiza diariamente a las nueve de la noche en el Cuartel de Dragones de la Fortaleza San Carlos de la Cabaña.
Esta tradición data de le época de la colonia y servía para informar a los habitantes de la villa de San Cristóbal de La Habana que las murallas debían cerrarse para su protección. Ahora el cañonazo tiene el poder de mantener una tradición y sirve para que los habaneros ajusten sus relojes.
El cañonazo no falla jamás, pero el jueves se tiró tres minutos tarde. "Muchos cubanos deben haberse sentido desconcertados por mi culpa", reconoció el presidente Vázquez.