PARÍS | AFP
Tras varias semanas en que el diálogo permaneció "congelado", el gobierno francés de Nicolás Sarkozy consiguió retomar el contacto con la nueva dirección de las FARC, lo que devuelve la esperanza de la liberación de Ingrid Betancourt.
Con la muerte del número dos de las FARC, Raúl Reyes, durante una operación del ejército colombiano en territorio ecuatoriano, Francia había perdido su principal interlocutor en el seno de la guerrilla colombiana, que mantiene secuestrada a la franco-colombiana Ingrid Betancourt, recluida desde febrero de 2002, cuando realizaba campaña por la presidencia colombiana.
Sin embargo, una fuente cercana a la presidencia francesa informó ayer que se "ha logrado reanudar un contacto con algunos de los miembros del secretariado de las FARC" y que Francia continúa sus esfuerzos "discretamente".
Interrogada sobre el estado de salud de Ingrid, la fuente indicó, sobre la base de informaciones no verificadas, que la rehén franco-colombiana no estaría muy grave. "Los testimonios que se reciben muestran que su salud va mal, pero no es algo dramático. Lo digo con extrema prudencia porque todo esto nos llega no verificado y de manera relativamente indirecta", precisó la fuente.
Yolanda Pulecio, madre de Ingrid Betancourt, sostuvo ayer que es "moderadamente optimista" sobre la suerte de su hija, tras el anuncio del gobierno francés. "Las FARC deben entender que mantener a Ingrid como rehén ya no les sirve, ya le han sacado toda utilidad posible a su secuestro", agregó.
Pulecio recordó que según informes de la guerrilla, que le hizo conocer la senadora opositora colombiana Piedad Córdoba (que medió en 2007 ante las FARC), la salud de Betancourt mejoró respecto a su situación en noviembre, cuando una fotografía suya como prueba de supervivencia la mostró muy delgada y triste. "Eso es todo lo que he sabido", señaló Pulecio.
El 8 de junio, el director del periódico del Partido Comunista colombiano, Carlos Lozano, reveló que junto al ex candidato presidencial Álvaro Leyva y previa autorización del gobierno de Álvaro Uribe, había reactivado la comunicación con las FARC y con su nuevo jefe, Alfonso Cano, que reemplazó al frente de la guerrilla a su fundador y líder histórico Manuel Marulanda, alias "Tirofijo".
Asimismo, la semana pasada, y luego del ofrecimiento del presidente colombiano de facilitar el asilo en un país extranjero a los guerrilleros que liberasen a rehenes, Francia había reiterado su posición: "hacer todo lo que facilite" la liberación de los secuestrados de las FARC.
Un mes después de la muerte de Reyes, el 2 de abril, luego de diversos informes que señalaban que la salud de Betancourt se había agravado, el presidente francés Nicolás Sarkozy, había enviado un avión con una misión médica a Bogotá. El objetivo era tomar contacto con la guerrilla colombiana, para poder llegar hasta el lugar donde se encontraba la rehén franco-colombiana y prestarle la atención médica necesaria.
La aeronave abandonó Colombia una semana después, tras el rechazo de los rebeldes a aceptar esa misión que calificaron de improcedente y resultado de "la mala fe" de Uribe. Iván Márquez, miembro del secretariado de las FARC, aseguró entonces que para el envío de la misión médica su organización no había sido consultada.
Tras considerar el rechazo de las FARC como una "falta política grave además de una tragedia", París anunció que continuaría trabajando por Betancourt y los demás rehenes. En ese contexto el canciller francés Bernard Kouchner realizó a fines de abril una gira por Colombia, Ecuador y Venezuela.
Kouchner había manifestado su optimismo en el avance de estas gestiones, luego de conocerse en mayo la muerte de "Tirofijo", si bien el presidente Sarkozy, que se había dirigido al líder rebelde en dos ocasiones para pedirle la liberación de los rehenes, mostró prudencia.
Las FARC tienen en su poder a 39 rehenes "políticos", entre los cuales están Betancourt y tres agentes estadounidenses, los que quiere canjear por 500 guerrilleros encarcelados por las autoridades de Bogotá.
La cifra
39 Es la cantidad de rehenes políticos "canjeables" (por 500 guerrilleros encarcelados) de los 700 cautivos en manos de las FARC.
Recuerdo
Colombia recordó el miércoles el primer año del asesinato de 11 diputados, de un grupo de 12 que fueron secuestrados en 2002 por las FARC, en una operación realizada por los rebeldes en pleno centro de Cali (departamento de Valle), cuando se encontraban sesionando en asamblea. En tanto, familiares de Sigfredo López, el único sobreviviente, pidieron pruebas de que está vivo. Los 11 políticos murieron cuando, al parecer, las FARC creyeron que eran atacados por el Ejército, en lo que resultó un intercambio de disparos entre los mismos guerrilleros. López logró sobrevivir porque estaba "sancionado" y había sido llevado a otro lugar.