GUILLERMO ZAPIOLA
Decididamente, Abigail Breslin está en el tapete. Viene haciendo comerciales desde los tres años, debutó en cine (en Señales, 2002) con seis, y fue candidata al Oscar (por Pequeña Miss Sunshine, 2006) con diez. Más recientemente ha trabajado junto a Jodie Foster y con la directora canadiense Patricia Rozema, y prepara un film con Cameron Diaz dirigido por Nick Cassavetes, el hijo del gran John. Todo indica que no va a ser fácil librarse de esta niña.
Desde mañana estará en pantallas montevideanas en el drama romántico Definitivamente, tal vez, dirigido por Adam Brooks y en el que actúa junto a Ryan Reynolds, Isla Fisher, Elizabeth Banks y Rachel Weisz. No es la protagonista, pero el papel de Breslin resulta crucial: encarna a la hija del personaje principal (Reynolds), quien está a punto de divorciarse y que le cuenta a la niña sus vínculos con tres mujeres, la serie de situaciones que desembocaron en su matrimonio (y en el nacimiento de la pequeña) y las razones que han provocado la ruptura.
En el relato de Reynolds, las mujeres de su pasado tienen los nombres cambiados (y algunos episodios suavizados para convertirse en aptos para menores), de modo que el espectador y la chica recién se enteran al final cuál de esos nombres oculta a su madre. La acción se desarrolla a lo largo de 16 años, empezando a comienzos de los años noventa, cuando el personaje de Reynolds es un joven idealista llegado a Nueva York desde Wisconsin para trabajar en la campaña presidencial de Bill Clinton.
De alguna manera, la figura de Clinton preside también la historia: el proceso de la admiración al desencanto que el protagonista experimenta hacia el presidente, especialmente cuando se produce el escándalo sexual de 1998, marca también la evolución de Reynolds desde la juventud a la madurez.
Era crucial encontrar a una niña inteligente, dúctil y con buena presencia en pantalla para encarnar al papel de Maya, esa pequeña que escucha y juzga a un padre imperfecto, y el equipo de producción no vaciló a la hora de elegir a Abigail Breslin. "Uno de los mejores elementos de esta película es que Will está tan enamorado de su hija Maya, como de April, Summer y Emily (los tres romances de su vida)", dice Bobby Cohen, productor ejecutivo del film.
ELECCIÓN. Cuando los productores y el director vieron a Abigail en Pequeña Miss Sunshine, no dudaron más. "Su interpretación nos dejó totalmente asombrados", dice Liza Chasin, otra de las productoras.
Y el director Brooks agrega: "Es una joven estupenda, capaz de centrarse, incansable y muy divertida. Tiene las cualidades que buscábamos en todos nuestros actores, y solamente tenía diez años cuando empezó el rodaje".
La chica parece haber entendido de inmediato a su personaje, y afirma que Definitivamente, tal vez "es una película que habla de cambios". La pequeña estrella agrega: "Trata del perdón y de seguir adelante". El personaje no solamente escucha a su padre contar la historia, sino que también hace comentarios y funciona como una suerte de voz de la conciencia (o Pepe Grillo, vamos) del hombre mayor. A Abigail le encanta.
"Es una caradura y una fresca", dice riendo. "Tiene opiniones muy particulares". Añade que le gustó que, al final de la película, la niña tuviera tanta influencia sobre su padre. "Maya le ayuda a descubrir a quién ama realmente", añade.
El protagonista Reynolds tiene solamente elogios para su joven coprotagonista. "Abby lo ve todo", afirma. "Es una esponja. Lo que más me gusta de trabajar con niños como ella es que no se les puede engañar, nos obligan a dar lo mejor".
CARRERA. En apenas seis años, y antes de cumplir los trece, Abigail se ha convertido en una de las figuras más llamativas de Hollywood. Nacida en Nueva York el 14 de abril de 1996, es hermana del joven actor Spencer Breslin, cuatro años mayor que ella. Ha estado haciendo comerciales desde los tres años, y uno de ellos llamó la atención del guionista y director M. Night Shyamalan, quien le otorgó el papel de la pequeña y excéntrica hija de Mel Gibson en el asunto de ciencia ficción de Señales (2002).
Luego apareció en capítulos sueltos de diversas series (Hack, Law & Order, NCIS, Ghost Whisperer) y en algunas películas (la más importante: Raising Helen, 2004, junto a Kate Hudson y su propio hermano Spencer), pero el salto a la notoriedad se produjo con Pequeña Miss Sunshine (2006), que le valió una candidatura al Oscar como mejor actriz secundaria (con diez años, integró la lista de las más pequeñas que han competido por esa categoría junto a Mary Badham, Tatum O´Neal, y Quinn Cummings; hubo un candidato varón aún más pequeño: Justin Henry, con 8, por Kramer vs. Kramer).
Tras Sunshine y Definitivamente, tal vez, la carrera de Breslin parece haberse disparado. En abril se lanzó en Estados Unidos Nim`s Island, una aventura en la que comparte cartel con Jodie Foster y Gerald Butler (el de 300). El próximo 2 de julio estrena Kim Kittredge: An American Girl (2008), una comedia dramática ambientada en tiempos de la Gran Depresión dirigida por la canadiense Patricia Rozema. Y actualmente está filmando bajo las órdenes de Nick Cassavetes My Sister`s Keeper, donde es una niña que debe asumir la responsabilidad de cuidar a su hermana mayor enferma de cáncer (Cameron Diaz).
Una enérgica personita en tres films
SEÑALES
El debut en cine (2001) de Abigail Breslin. Una desconocida fuerza extraterrestre invade nuestro planeta, y la historia está contemplada desde la perspectiva de una familia encabezada por el ex-religioso Mel Gibson. El director Shyamalan tuvo buen ojo al elegir a Breslin para el papel de la hija.
PEQUEÑA MISS SUNSHINE
Breslin es la enérgica niña que arrastra a su disfuncional familia a un viaje demencial para participar en un concurso en esta película (2006) dirigida por Jonathan Dayton y Valerie Faris. Adam Arkin, hijo de su aquí coestrella Alan Arkin, la dirigió en un episodio de la serie Grey`s Anatomy.
NIM`S ISLAND
Aquí Abigail es una niña que vive en una isla con su padre, un científico, y entretiene su imaginación leyendo los libros de su escritora favorita. Cuando el padre desaparezca se iniciará una aventura en la que se mezclan la realidad y la fantasía. Jodie Foster es la autora de los libros.
Hermano mayor desplazado por su talentosa hermana menor
Abigail Breslin es la hermana menor de Spencer Breslin, pero es posible que su familia repita un fenómeno que ya ocurrió en la de los Roberts. Hacia 1980, Eric Roberts era un joven prometedor, y de pronto se empezó a hablar de "la hermana menor de Eric Roberts", una chica muy joven llamada Julia. Con el paso del tiempo, Eric Roberts pasó a ser "el hermano de Julia Roberts", y a convertirse más bien en nadie.
Spencer arriesga a que le pase lo mismo. Cuatro años mayor que su hermana, también comenzó haciendo comerciales (en el primero de todos, con tres años, supo recitar ante cámaras todos los ingredientes de la Big Mac), saltó luego a la televisión y llegó a trabajar con su hermana en Raising Helen. También fue candidato al "antipremio" Razzie por El gato (2003). Actualmente se lo puede ver en un papel secundario de El fin de los tiempos de Shyamalan.