Dos de los delincuentes actuaron tapados con gorros y bufandas, armados con revólveres. Uno de ellos llevaba un handy. Sembraron el terror cuando le amartillaron tres veces el arma en la cabeza a la propietaria.
La policía sospecha que se trata de una banda integrada por delincuentes de la zona.
La irrupción en el local se hizo a la luz del día. El almacén trabajaba con normalidad y faltaban 15 minutos para cerrar la jornada. Sobre las 18.45 un hombre entró y saltó el mostrador. Allí, a cara descubierta agarró a la dueña inmovilizándola por los brazos y le pidió el dinero. Otro delincuente redujo al esposo de la dueña. Este hombre tenía gorro y bufanda por lo que su cara es un misterio.
Simultáneamente ingresó un cliente y con él, el tercero de la banda. La mujer, cinco funcionarios, su esposo y el cliente, fueron llevados al fondo y obligados a tirarse en el suelo a punta de revólver. Entre ellos, los delincuentes no hablaban comentó a El País la dueña del comercio. Sólo uno, sumamente nervioso, pedía el dinero a gritos y se le facilitó sin oponer ninguna resistencia. Los que ocultaban sus rostros y no hablaban podrían ser de la zona que temían ser reconocidos.
MALOS DATOS. En una bolsa se llevaron los $ 20.000 que había en el momento, los investigadores estiman que manejaron mala información y pensaban que había más dinero en el local. Huyeron, no se sabe cómo porque todos estaban en el fondo, pero no se descarta que un cuarto delincuente los esperara al volante de un vehículo.
Ninguna de las víctimas reconoce al único copador que iba con la cara totalmente descubierta. Lo describieron como un hombre de más de 40 años y presumen que los demás también eran de esa edad.
Esta es la segunda vez que rapiñan el comercio, "lo bueno es que puedo contarlo", señaló la mujer que sintió en la sien como le amartillaban el revolver tres veces consecutivas.
En tanto, la Policía buscaba ayer intensamente a los delincuentes en su galería de fotos de archivo.
Presumen que pueden ser reincidentes y en filas policiales hay sospechas de que son personas de la zona.
"No parece ser un robo demasiado profesional", opinaron a El País fuentes del caso. Mientras se chequean las fotos, se elaboraba ayer un identikit del copador que estaba a cara descubierta.
Otro caso
Otro copamiento a supermercado ocurrió la noche del lunes en la Unión. Un hombre que presumiblemente actuó con otro que hizo de campana, redujo a tres personas a las que obligó a ir al fondo del local ubicado en José Serrato esquina Bentos. Había irrumpido en el comercio pasada la hora 20 y empuñando un revólver calibre 38. Tomó todo el dinero de la caja y decenas de cartones de cigarrillos. La Seccional 15ª montó un operativo pero no pudo ubicarlo.