R. Sosa Y F. Tiscornia
El gobierno decidió facilitar los mecanismos de importación en seis productos de la granja y además analiza suspender el IVA a esas compras desde el exterior por un período.
Durante un período de 120 días, que comenzará el 1º de julio, se establecerá "un proceso simplificado" para la importación de manzanas, papas, cebollas, ajos, boniatos y zanahorias por ciertos volúmenes.
Por su parte, se analiza suspender por un cierto tiempo el cobro de IVA a esas frutas y verduras importadas, dijo a El País el ministro interino de Ganadería, Agricultura y Pesca, Andrés Berterreche. El jerarca explicó que esa posibilidad existe y será el Parlamento el que la defina, ya que se requiere enviar un proyecto de ley.
Berterreche señaló que sería una "suspensión" del cobro del tributo, "tal vez por un lapso más corto" que en otros casos como el de la carne de cerdo y de pollo que es por 90 días.
En el caso de las frutas y verduras, están gravadas con IVA tasa mínima (10%) las que se venden a los supermercados y las que se importan.
La recaudación por ese IVA se destina al Fondo de Reconstrucción y Fomento de la Granja, el que según fuentes oficiales "está sobrefinanciado".
Por su parte, el jerarca adelantó que se darán subsidios a pequeños productores de la granja como el caso de los de manzana (afectados por la sarna) y los citrícolas.
Con esta batería de medidas, se busca evitar una suba de precios de esos productos por la escasez que habrá en los próximos meses y en algunos casos contribuir a una baja de precios, señaló ayer en conferencia de prensa tras el Consejo de Ministros, el titular interino de Economía, Mario Bergara.
Agregó que se dialogará "con los agentes que están posiblemente en esta cadena" como supermercados y posibles importadores para que "efectivamente los posibles beneficios que pueda traer la importación de estas frutas y verduras se transfieran al consumidor".
Berterreche anunció además que se creará un registro, donde se va a hacer "trazabilidad de importadores" lo que permitirá "una cristalinidad mayor y una democratización en los permisos (de importación)".
La Oficina de Programación y Política Agropecuaria se encargará de elaborar el registro aunque el Afidi (el permiso fitosanitario de importación) lo seguirá otorgando la Dirección Nacional de Servicios Agrícolas.
En las cadenas de supermercados se apuntó al sistema de otorgamiento de permisos que, aseguraron, está concentrado en pocas manos.
Estos importadores tienen varias sociedades anónimas que supuestamente compiten por los permisos, dijeron a El País fuentes supermercadistas.
Importaciones. Se prevé importar el equivalente a un mes de consumo de papas (9.000 toneladas), 10.000 toneladas de manzana (dos meses y medio de consumo) y 5.000 toneladas de boniato (dos meses).
Una semana atrás se estimó el faltante de cebolla entre 2.500 y 5.000 toneladas y se importaron 700, dijo a El País el titular de la Dirección General de la Granja, Ricardo Aldabe. Berterreche señaló que se importarán "cantidades suficientes para que no haya especulación".
En la zanahoria no existe un problema concreto de abastecimiento, sino de calidad, lo que es reclamado principalmente por las cadenas de supermercados. Aldabe dijo a El País que los próximos 120 días es cuando se "dan más problemas de abastecimiento" hasta que viene la zafra de primavera.
Entre los especialistas y operadores del mercado existe cautela en que una mayor fluidez de productos importados lleve a una baja efectiva de precios.
Eso pasó en el precio de la cebolla que fue el primer producto en que se facilitó la compra al exterior. En la plaza había llegado a $ 25 el kilo y ahora está en $ 20 gracias a la importación de Argentina. Según Alfredo Pérez, ingeniero agrónomo del Mercado Modelo, el precio de la papa en Argentina está en el equivalente a $ 7 el kilo mientras en Uruguay se ubica entre $ 13 y $ 14. Estimó que lo que permitiría la importación es que el valor de la papa no suba desde los niveles actuales.
Granja con alzas y bajas
De los cinco productos de granja que el gobierno facilitará la importación, dos bajaron de precio en lo que va del año y otros tres subieron.
El boniato acumula una baja de 43,7% en su precio en los primeros cinco meses del año, aunque en los últimos 12 meses da una suba de 67,2% (debido al fuerte aumento que tuvo en 2007).
La papa bajó 21,5% su precio en el período enero-mayo, pero en los últimos 12 meses registra un aumento de 24,5%.
La zanahoria subió 2,4% en los primeros cinco meses (el IPC lo hizo 4,1%) de 2008 y en los últimos 12 meses acumula una caída de 36,2%.
En el caso de la cebolla, acumula un alza de 49,6% en el período enero-mayo y en los últimos 12 meses tuvo un incremento de 118,7%.
Finalmente, el precio de la manzana subió 10,6% en los primeros cinco meses del año y aumentó 46,5% en los últimos 12 meses.
El ajo (el otro producto que se facilitará la importación) no forma parte de la canasta del Índice de Precios al Consumo que elabora el Instituto Nacional de Estadística.
Sube soja pero sigue el acuerdo
La disparada en el precio de la soja no impedirá que Cousa cumpla el compromiso de congelar el precio del aceite producido con ese grano.
Cuando se firmó el acuerdo la soja disponible de la cosecha cotizaba en torno a US$ 460 la tonelada y hoy ya llega a US$ 510.
Fuentes de la aceitera transmitieron que la suba de la soja "tiene incidencia" sobre la ecuación de costo de la empresa pero aseguraron que se cumplirá el acuerdo que prevé que el precio al mercado interno se mantenga hasta el 31 de julio. Antes de la firma del convenio se habían tomado "prevenciones".
Tanto desde la empresa como del gobierno se evita hacer conjeturas sobre lo que sucederá a partir de agosto, dado que los valores de los granos "están muy volátiles".
Cousa subió en junio el precio del aceite de girasol y maíz aunque "en mucho menor porcentaje" de lo que subieron esos granos. "El crudo de girasol subió 60% en lo que va del año y eso no se trasladó al mercado interno", se indicó en Cousa.
La suba del maíz y la soja en las últimas semanas se dio debido a las inundaciones en las áreas de siembra en Estados Unidos, lo que hace prever la reducción de la oferta.
En el mercado interno la suba del maíz se ve con atención en la medida que influye en los precios de la carne, especialmente, de ave.
El sector avícola monitorea con "mucha cautela" la marcha del precio del maíz, que ya alcanzó los US$ 295, dijo a El País el secretario de la Asociación de Avicultores del Uruguay, Jorge Ezquerra.