Puerto desbordado y a reventar, falta espacio

Una vez más estamos asistiendo por estos días no a un congestionamiento portuario, sino al desborde de la capacidad del puerto de Montevideo, tanto de sus facilidades como de su infraestructura y casi diríamos que estamos ante una crisis portuaria anunciada que crece en proyección geométrica: no hay suficientes muelles para los barcos, falta espacio en tierra para estacionar y movilizar contenedores y también comodidad para mover equipos, grúas y autos. El puerto de Montevideo ha llenado y colmado la medida de su viejo proyecto centenario, apenas con un respiro y oxígeno, gracias a la Ley de Reforma Portuaria de 1992. Estamos atrasados en obras, todo lo que se haga ahora y hasta el 2014 es apenas reactualizar viejas necesidades.

Ahora mismo tenemos amarrado en los muelles un gran barco granelero con una enorme eslora que ocupa los muelles 8 y 9, pero cuyas medidas representan el promedio de los barcos de hoy día aunque ocupe dos muelles de hace 100 años. Pues bien, hasta aquí estan llegando centenares de camiones con la soya que lo ocupa todo y reclama espacio.

Luego tenemos un barco ovejero que es otro gran problema, siguen viniendo los portacontenedores semanales que no operan en la Terminal TCP y sí en los muelles públicos. De a poco pero inexorablemente el espacio operativo dentro del recinto portuario se está reduciendo día a día. La utilización del área portuaria se exprime cada día por el ingenio de los operadores para estibar contenedores llenos para embarcar, contenedores vacíos para entregar en las plantas industriales de plaza y es un problema; contenedores estibados para desconsolidar, los contenedores con carne y pescado esperando la llegada de barcos carrier para su embarque, los que transitan desde la balanza en dirección a la Terminal TCP, los contenedores de importación que llegan a esa terminal y salen para ser despachados, los que se van acumulando por inactividad de los funcionarios aduaneros tanto de importación como de exportación, las múltiples operaciones de los pesqueros uruguayos e internacionales que amarran donde pueden y operan como pueden. A todo esto falta agregar el movimiento de los contenedores de tránsito y trasbordo. La llegada de los vagones ferrovia-rios con arroz, madera y otras cargas, las grúas sobre ruedas tomando posición al costado de los barcos amarrados para operar o transitando para estacionarse. Están los barcos que reclaman muelle para cargar chips, los equipos móviles entregando contenedores de las estibas a los camiones. Dramática realidad, no hay incluso espacio para la circulación de vehículos y camiones y faltan un poco más de 4 meses para dar espacio a los cruceros de turismo. ¿Así vamos a llegar al 2010?

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