La orden del gobierno argentino era clara: garantizar la libre circulación de las rutas. Por eso, la Gendarmería detuvo ayer a 18 personas en Gualeguaychú. Uno de ellos fue el dirigente rural Alfredo de Angeli. Tras cuatro horas, fueron liberados.
"Garantizaremos la libre circulación", dijo el viernes el ministro de Justicia argentino, Aníbal Fernández, en referencia a los cortes de ruta de productores rurales y transportistas. En los tres años que lleva la peor parte del conflicto con Uruguay por la instalación de la procesadora de celulosa Botnia en Fray Bentos, y en los casi 19 meses de bloqueo ininterrumpido en la carretera que une a la capital de Río Negro con Gualeguaychú, no se había tomado o anunciado una medida similar. De hecho, tanto los gobiernos de Cristina Fernández como el anterior de Néstor Kirchner aseguraron que allí "no habría represión". De Angeli también era un puntal de esa otra protesta.
Ayer fue distinto, aunque el gobierno rechazó que lo ocurrido sea enmarcado en el término "represión". "Si el ministro (Fernández) quiere liberar la ruta, que venga a sacarnos". Así desafió ayer al mediodía De Angeli, presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos y uno de los "duros" en el conflicto que mantiene el campo argentino con el gobierno por el sistema de impuestos a las exportaciones de granos, cuando delegados de la fuerza de seguridad quisieron negociar la liberación de la estratégica ruta 14, la "Ruta del Mercosur", en Gualeguaychú. A la una de la tarde fue detenido, en medio de un forcejeo con los gendarmes.
Lo mismo que anunció el viernes el ministro Fernández les fue leído ayer a los ruralistas que manifestaban en la ruta. Según un oficio del juez federal de Concepción del Uruguay, Guillermo Quadrini, la Gendarmería debía arbitrar "los medios necesarios para garanti- zar la normal circulación de vehículos y transporte de cargas (usando) todos los medios a su alcance". Hubo golpes y forcejeos. Hubo pedradas y camiones hidrantes. Los efectivos no usaron armas de fuego, pero sí escudos y bastones para enfrentarse a la multitud. Además de a De Angeli, se llevaron detenidas a otras 18 personas. Tras el enfrentamiento, el corte recrudeció.
El gobierno argentino había contabilizado el viernes 324 cortes de ruta y había prometido liberarlos sin reprimir. Luego de las detenciones de ayer en Gualeguaychú, la crisis empeoraba notoriamente. "Es una actitud repudiable, pero no será gratis. Vamos a convocar a sentadas de productores en todo el país para responder a la represión del gobierno", dijo al canal de noticias TN Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina, la entidad de pequeños productores a la que pertenece De Angeli. En todo el país se registraron cortes intermitentes y permanentes.
En la Capital Federal, donde volvieron a escucharse cacerolazos en Barrio Norte y Palermo, un grupo de personas se reunió en Plaza de Mayo en apoyo al campo. Hacia ahí también se dirigieron posteriormente piqueteros oficialistas, encabezados por Luis D`Elía, para respaldar al gobierno. A diferencia de lo ocurrido en marzo, no hubo incidentes. En la Casa Rosada, la presidenta Fernández, Kirchner y el ministro Fernández se reunieron para analizar la situación (ver aparte). La Mesa de Enlace de las entidades del campo también estaba reunida.
Una vez liberado junto con sus compañeros, por el delito de "interrumpir el libre tránsito por las rutas nacionales", De Angeli fue recibido como un héroe, en un estrado levantado en el mismo lugar donde horas atrás fue detenido. "La protesta va a seguir firme pero pacífica, no vamos a abandonar la protesta, no vamos a hacer disturbios, no queremos más imposiciones y hoy quedó demostrado, el pueblo argentino se movió para liberarnos", dijo ante una multitud enfervorizada. Finalmente, tras pedir disculpas a aquellos que se encontraron con las rutas cortadas, pidió al público que manifestara "al costado" de la carretera, petición que fue aceptada entre aplausos y ovaciones.
Cortes que sí y que no
"El gobierno no avaló nunca ningún corte. Pero los hay de características distintas. La diferencia (con el corte por Botnia) es que éste impedía el tránsito internacional y no desestabilizaba el tránsito o el suministro en Argentina". Así respondió ayer el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, a la consulta de un periodista sobre la diferente actitud del gobierno ante un piquete u otro. Fue el único momento en que se vio ofuscado al funcionario durante la conferencia de prensa brindada, conjuntamente con el ministro de Justicia, tras el encuentro con la presidenta. En ella dijo que el diálogo "no está muerto", pero no habrá cambio en las retenciones.