Quieren adoptar plan para frenar crisis

Londres - La organización humanitaria británica Oxfam lanzó hoy un llamado a los líderes mundiales para que en la cumbre de la FAO en Roma adopten acciones urgentes para responder a la crisis provocada por el encarecimiento de los alimentos.

Los precios de los alimentos han subido un promedio de 83% en tres años, lo que amenaza a unas 290 millones de persona en el mundo de hambruna, advirtió Oxfam, en ocasión de la cumbre de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) inaugurada el martes en la capital italiana.

La organización no gubernamental subrayó que se necesitan "cambios políticos" a largo plazo y "reformas" para garantizar la seguridad alimentaria y hacer frente al dramático incremento del precio de los víveres, que ha desatado protestas y disturbios en muchos países.

Oxfam señaló que una de las prioridades de la cumbre que reúne en Roma a unos 44 líderes, entre ellos los presidentes de Brasil y Argentina, debe ser examinar la política de biocombustibles, a los que acusó de incidir en el alza de los alimentos que ha empujado a millones de personas a la hambruna.

El plan que se adopte en Roma debe incluir acciones a corto y largo plazo, afirmó la organización no gubermental, estimando que se necesitan unos 14.500 millones de dólares adicionales (9.300 millones de euros) para "mejorar" la asistencia inmediata que es necesario dar a las personas amenazadas por la hambruna.

Esa cifra es pequeña comparada con las desembolsadas por la Reserva Federal estadounidense y el Banco Central Europeo en seis meses para tratar de frenar la crisis de crédito de Estados Unidos y su impacto en otros países, recalcó Barbara Stocking, directora de Oxfam.

La responsable de Oxfam subrayó asimismo que la ayuda anual a la agricultura, que se estima en unos 4.000 millones de dólares, es pequeña comparada con los 125.000 millones de dólares que los países ricos otorgaron en subsidios a sus agricultores en 2006.

Enfrentar esa crisis requiere "un nivel sin precedentes de coordinación de agencias, gobiernos y el sector privado", afirmó Oxfam, notando que en decenas de países la gente gasta más de la mitad de sus ingresos en comida.

La ONG denunció la política de destinar a la producción de biocombustibles tierras donde se cultivaba antes granos.

Los países "justifican los biocombustibles basándose en que ofrecen un medio para reducir las emisiones del transporte y mejorar la seguridad energética", afirmó Oxfam.

Pero "existe la creciente prueba científica de que el apoyo político a los biocombustibles está en realidad acelerando el cambio climático" y de jando en "situación crítica" medios naturales •como bosques y tierras húmedas", asegura el informe.

El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, defendió en Roma la producción de biocombustibles derivados de la caña de azúcar, que dijo "no amenazan la producción de alimentos" y contaminan menos el medio ambiente que otros carburantes.

AFP

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