Gobierno logró un acuerdo de precios con cadena del trigo

Clave. Baja un tipo de pasta y la harina y el pan no suben por dos meses

2008-05-22 00:00:00 300x300

RICARDO SOSA

El Poder Ejecutivo acordó con los fabricantes de pastas frescas la oferta de un producto a menor precio, mientras los molinos harineros y los panaderos se comprometieron a no subir hasta el 30 de julio.

La Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) transmitió al Área de Defensa del Consumidor que "haga un control" y "monitoreo" de que "estén los productos" en los que se llegó a un acuerdo y a "qué precio", para que no haya desvíos, reveló a anoche El País su director, Enrique Rubio.

La idea es "tener una especie de muestreo de distintos lugares en el área de distribución", agregó. "Tampoco somos agentes de control, pero si detectamos que hay problemas, hablaremos con quienes haya que hablar en el sector privado y en el público", enfatizó Rubio.

Hasta ahora el gobierno a través de la Dirección General de Comercio del Ministerio de Economía se limitaba a informar los precios de una canasta de productos en la cadena comercial. Según Rubio, se debe dar un paso más y para ello se coordinarán acciones con otras reparticiones públicas.

Acuerdo. Los representantes del gobierno no lograron el 100% de lo proyectado cuando comenzaron la negociación con los integrantes de la cadena del trigo para conseguir una reducción de precios.

Desde el vamos, el Ejecutivo quería una harina y algún producto panificado más barato.

Lo que resolvieron, tanto los molineros como los comercios integrados en el Centro de Industriales Panaderos, es que no suban sus precios durante un plazo de 60 días y que absorberán el aumento de tarifas, de insumos y de salarios.

"Ya subió el combustible, la sal, lo va a hacer la energía eléctrica y en julio tenemos ajuste de salarios. No tocar los precios es un esfuerzo muy grande", indicó a El País el presidente de la gremial Roberto Núñez.

El empresario dijo que ofrecer un producto de menor precio implicaba bajar la calidad, que es algo que el gobierno no desea en este tipo de acuerdos. Bajar el precio sin tocar la calidad "es imposible", dijo Núñez a El País.

Durante el encuentro celebrado ayer en que el que se cerró el acuerdo, el asesor de la OPP, Juan Manuel Rodríguez, dijo valorar el esfuerzo de los molineros y panaderos, aunque señaló que no era lo que buscaba el gobierno cuando inició esta ronda de contactos, dijeron asistentes a la reunión.

Según las fuentes, Rodríguez se mostró contrariado porque los representantes de las fábricas de fideos no pudieron presentar su oferta de un producto más barato por no poderse comunicar con el presidente de la gremial. Se espera que el acuerdo con ese sector se cierre la semana próxima.

En el encuentro el director de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria, Martín Buxedas, preguntó sobre el sistema de comercialización de harinas -se hace con marcas propias de los molinos y con otras de los supermercados- y advirtió sobre la posibilidad que la cadena comercial traslade a los precios de ese producto el aumento de ciertos costos.

Ahora se va a conversar con las grandes superficies y Cambadu para que los acuerdos se materialicen en la cadena de distribución. En tanto, se mantienen las conversaciones en el caso del aceite para lograr una rebaja del producto.

"Queremos elegir buenos productos, porque sino se generan productos para pobres y para ricos", puntualizó Rubio. Recordó que el arroz (el primer producto en el que se logró un acuerdo) es de calidad 3 (en una escala de 1 a 5) y que la pasta (moñitas) que bajarán ahora serán de primera calidad.

En el transcurso del encuentro Rubio preguntó sobre la posibilidad de aplicar una baja en el precio del trigo. Los molineros fijaron el último precio de la harina con un trigo a US$ 380 cuando hoy el trigo disponible está en torno a US$ 450.

"Si se consigue un trigo por debajo del promedio de precios a los que estamos comprando los molinos no va a haber ningún problema en trasladarlo al mercado interno", indicó a El País una calificada fuente del sector.

Luego de acordar con los fabricantes de fideos los representantes del gobierno buscarán cerrar un acuerdo con los productores de aceite, que en Uruguay está casi exclusivamente representado por Cousa. "Estamos negociando y prevemos tener resultados muy pronto", dijo ayer a El País un funcionario.

Frutas y verduras. Por otro lado, Rubio destacó a El País que con la liberalización de la importación de frutas y verduras se logró que bajasen sus precios.

"Hubo algún comportamiento especulativo" en esos productos. Señaló que algunos operadores del sector "estaban calculando en qué mes iba a faltar" producción para aumentar los precios, pero que luego de que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca "anunció que iba a agilizar la importación si había tendencias especulativas, eso se terminó", aseguró Rubio.

Podrían eliminar arancel

Ayer se anunció que en la reunión de coordinadores del Grupo Mercado Común en Argentina los representantes uruguayos buscarán asegurar una cuota de importación de trigo para el segundo semestre.

Esta semana ese país liberó 100.000 toneladas para Brasil, una cifra cercana a la que se deberá importar en Uruguay (del orden de 130.000 toneladas).

Fuentes oficiales dijeron a El País que si se debe importar trigo de extrazona, el gobierno está decidido a suprimir el cobro del Arancel Externo Común.

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