TACUAREMBÓ | WALTER BIQUE
Declararon ayer 32 reclusos y una decena de policías por la muerte de Juan Gilberto Coitiño (43), quien fue asesinado a golpes en la cárcel a la que ingresó por permitir que un allegado a la familia, de 69 años, abusara sexualmente de su hija de 10 años, sin mantener relaciones.
El juez Gabriel Ohanian debía pronunciarse ayer. Hasta las últimas horas de anoche, el magistrado continuaba trabajando en torno al caso del homicidio del recluso procesado por omisión de los deberes inherentes a la patria potestad.
En este mismo caso, la madre de la niña y el abusador, también procesados, fueron agredidos y lesionados. El magistrado en exhaustivas jornadas entre el sábado y el domingo, tomó declaraciones a reclusos vinculados a los ataques, así como a funcionarios asignados a la guardia del turno en cuestión con el objetivo de emitir su fallo inmediatamente. Por ello, voceros de la sede judicial estimaron que la actividad continuaría aún en la madrugada, hasta que se pronunciara sobre el crimen.
Caso Curtina. La Justicia letrada de 1er. turno de Tacuarembó dictaminó en las últimas horas el procesamiento de un hombre de 34 años que violaba a su hija de 12 años.
H. F. E. fue detenido el viernes de la última semana tras una denuncia que efectuó la madre de la pequeña.
Tomó intervención la Seccional 5ª de Policía de la localidad de Curtina, ubicada sobre la ruta 5 hacia el Sur, a 55 kilómetros de la ciudad de Tacuarembó.
El caso derivó al Centro de Atención a la Familia de Jefatura de Policía y de ahí a la órbita de la Justicia, que realizó sus actuaciones entre el sábado y domingo últimos, culminando con el procesamiento con prisión del imputado por un delito continuado de violación.
Este hombre será derivado a la cárcel departamental, así como la madre y el abusador del otro caso, una vez que salgan del hospital. Fuentes consultadas dijeron que se tomarán medidas para, en lo posible, evitar agresiones de otros reclusos tras el homicidio de Coitiño.