ROMA | AGENCIAS
En la última década, la economía de Italia creció solo un 1,4% anual. Para este año, las perspectivas son peores: apenas un 0,6%. Es una de las potencias que menos crecen en Europa. La economía es el verdadero desafío de Silvio Berlusconi.
Esto último es lo que sostienen muchos analistas y también parece notarlo el propio "Il Cavaliere". Esta semana, la de asunción, ha dado señales de ello. Un inusualmente moderado Berlusconi dijo el martes frente a los legisladores que "Italia tiene que ponerse de pie y no tiene un minuto que perder".
Ya ha perdido mucho. Italia es la cuarta economía más grande de Europa, pero ha crecido a un ritmo más lerdo que el promedio de las otras 15 naciones integrantes de la zona euro durante más de una década. Y en la actualidad, corre el riesgo de hundirse en la recesión.
A temperaturas, sensaciones térmicas. La tremenda mayoría de los italianos, un 74%, se siente pesimista respecto a sus finanzas.
"El problema principal de nuestro país es que tiene que volver a crecer económicamente después de la larga fase decepcionante de nuestra economía", expresó. Anunció la reducción gradual de la deuda pública italiana, una de las más grandes del mundo.
En los hechos, tanto Berlusconi como quien fuera su rival en las elecciones de abril, Walter Veltroni, anunciaron ambiciosos planes de recortes fiscales y del gasto público. Claro, Veltroni pagó el precio de ser presentado como el continuador del fracasado gobierno del centro-izquierdista Romano Prodi.
Muchas empresas nacionales -y Alitalia es un ejemplo paradigmático- han perdido el tren competitivo. El diario El Mundo de Madrid sostiene que la causa de esa pérdida de competitividad tiene mucho que ver con los "dragones asiáticos". Esa puede ser una de las causas que llevó a Berlusconi a poner a uno de sus hombres de más confianza, Giulio Tremonti, un tecnócrata de 61 años, como ministro de Economía. Tremonti, de acuerdo con El País de Madrid, está obsesionado con la "amenaza china" y la globalización, fenómeno que considera hija de la rebelión juvenil mundial de 1968. Pero este hombre, responsable de conducir al país fuera de la crisis económica, fue quien la dirigió en tre 2005 y 2006, un bienio de esta década nefasta.
Y la economía está de mano de la desigualdad. E Italia tiene pocos competidores en el continente por ese cetro. Según publicó el diario francés Le Monde, en el norte, el PIB por habitante es de 39.430 dólares y la desocupación es menor al 4%; en el centro, esos indicadores son, respectivamente, US$ 36.338 y más del 6%; y en el sur, US$ 22.267 y un 12%. A medida que se va de norte a sur, la economía informal pasa del 7,5% al 26%, añade ese medio.
El voto de confianza de ambas cámaras para Berlusconi fue un trámite esta semana. "Il Cavaliere" comenzó su tercer gobierno incluyendo la resolución de la crisis de la basura en Nápoles, la eliminación de los impuestos sobre la residencia única y el recorte de los impuestos sobre las horas extraordinarias trabajadas.
Sin embargo, lo más notorio de sus primeros días fue el endurecimiento de las medidas contra la inmigración ilegal. Ahí se vio la mano de la Liga Norte, xenófoba formación que tuvo gran importancia en la victoria de Berlusconi.
Las cifras
1,4% Cifra de crecimiento anual que ha tenido Italia en la última década, ocupando posiciones de rezago en la Unión Europea.
17.163 Diferencia en dólares del PIB por habitante de un italiano del norte y otro del sur. Es uno de los países más desiguales de la UE.