La contratación del principal asesor económico del senador Jorge Larrañaga en la Presidencia de la Cámara de Representantes, Washington Ribeiro, fue observada por el Tribunal de Cuentas. El motivo de la observación es que el contrato con Ribeiro es un arrendamiento de obra y fue realizado en forma directa: no hubo llamado público, como establece el artículo 33 del Tocaf para operaciones que excedan los $ 35.000.
A comienzos de año, el nuevo presidente de la Cámara de Representantes, Alberto Perdomo, decidió la contratación de dos técnicos: Ribeiro y Daniel Sureda (integrante del Instituto Aportes de Correntada Wilsonista), que debería encargarse de una oficina de monitoreo del presupuesto de la Cámara.
Ribeiro ya había cumplido funciones en la Presidencia de Diputados, entre mayo de 2006 y febrero de 2007, cuando estuvo a cago del diputado herrerista José Carlos Cardoso. Hoy Ribeiro es secretario de la Fundación Wilson Ferreira Aldunate, que diseñará el programa de Larrañaga, y habitualmente trabaja en su despacho. Su contrato con la Presidencia de la Cámara entrará en vigencia una vez que el Tribunal apruebe el gasto. Va desde mayo hasta febrero de 2009 y el sueldo a pagar es de $ 500.000 más IVA, en diez cuotas iguales.
El economista fue contratado para "lograr la mejora sustancial de la calidad del gasto de la Cámara", según dice la resolución del Tribunal. Ribeiro explicó que se trata de mejorar la "eficiencia" en la administración de los recursos y que durante la gestión de Cardoso se redujo la deuda con terceros.
Perdomo dijo a El País que esta semana llegó la resolución del Tribunal a su despacho. Sin embargo, aclaró que desistiría de la contratación si la observación se mantiene: "Veremos, pero es muy difícil seguir adelante con esta observación. En el Estado aparece un obstáculo tras otro". Ribeiro, en tanto, indicó que si la observación "es corregible" se seguiría adelante. En caso contrario, habrá marcha atrás en el proceso, afirmó. Perdomo dijo que su gestión se caracteriza por la austeridad: casi no realiza viajes ni usa el auto oficial. Dijo que Ribeiro es "un técnico de primera línea".
ACONSEJAN LICITACIÓN Abreviada
El Tribunal de Cuentas indica que no se presentó un informe contable que acredite la afectación del crédito ni la existencia de disponibilidad. Y observa la firma de un contrato de arrendamiento de obra porque es por un plazo determinado (Ribeiro ya había sido contratado en 2006): "La celebración de una nueva contratación con el mismo objeto desnaturaliza el contrato". Dice que debió recurrirse a una licitación pública abreviada.