El nombre del empresario Juan Carlos López Mena, dueño de la empresa marítima Buquebus, suena como uno de los más firmes candidatos en formar parte del capital accionario de Aerolíneas Argentinas (AA), que actualmente reparte la propiedad entre el grupo español Marsans y el Estado del vecino país.
Tras un acuerdo entre autoridades del gobierno argentino y el canciller español Miguel Ángel Moratinos se llegó hasta el dueño de Buquebus, y hasta el momento no se habrían recibido vetos de los accionistas mayoritarios del grupo español.
Esta semana se realizará el primer encuentro entre representantes de López Mena y sus pares del grupo Marsans, con el fin de concretar el posible ingreso del "Zar del Río de la Plata" a las acciones de Aerolíneas Argentinas.
Hace unas semanas, los dueños españoles de la Aerolíneas Argentinas dejaron abierta la puerta para negociar la incorporación de un nuevo socio. A través de un comunicado, su titular, Gonzalo Pascual, reiteró la posibilidad de "argentinizar al máximo" a la aerolínea y también mencionó "la posible colaboración futura de grupos y personas que tengan una reconocida capacidad profesional y empresarial", según publicó el diario Clarín.
Sin embargo, desde la interna de la compañía, se menciona que existe una "presión concreta, similar a la que vivió Repsol en el caso de YPF, para que ingrese un socio local", según afirmó un directivo de la empresa al diario Clarín. "Si la continuidad de Marsans es la incorporación de un socio local, entonces hay que analizarlo", agregó la misma fuente.
A todo esto, en el grupo español existe cautela sobre las posibilidades de éxito en las conversaciones con López Mena, según afirmó el portal argentino Código Aéreo. Por un lado el empresario uruguayo tiene experiencia en logística y medios de transporte, pero no es especialista en el mercado aéreo. A eso se suma la duda de en cuanto se valuará a Aerolíneas Argentinas.
El secretario de Transporte argentino, Ricardo Jaime, sostuvo que en el Ministerio de Economía, durante la gestión de Miguel Peirano y Martín Lousteau, se realizaron estudios y se fijó el valor de la compañía, aunque se estima que el precio dista mucho del que tienen en mente los dueños españoles, cuyo monto ronda los US$ 1.000 millones.
La situación de la compañía aérea argentina no es del todo alentadora; hoy en día la empresa arrastra un concurso preventivo, tiene cinco años de pérdida acumulada, retrasos en sus pagos a los proveedores y un rojo acumulado en cuatro meses, que alcanza los US$ 150 millones.