Cambio ministerial profundizó desconfianza de inversores en Argentina

| Fuerte demanda de dólares y derrumbe de hasta 8% en bonos

A juzgar por la reacción de los mercados ayer, el recambio producido avanzada la noche del jueves en el Ministerio de Economía no hizo más que acrecentar la desconfianza y el pesimismo con que los inversores evalúan la situación económica y política de la Argentina.

Los datos que dejó la jornada son concluyentes:

El dólar volvió a ser tan demandado por el público como en algunos días de mediados de 2002, cuando la corrida cambiaria que siguió a la megadevaluación del peso entregaba las primeras señales de agotamiento.

Si el precio de la divisa no se disparó fue porque el Banco Central (BCRA) hizo frente a todos los pedidos de compra para evitarlo, aunque en esa cruzada debió sacrificar más de US$ 300 millones de sus reservas, según admitieron a LA NACION fuentes oficiales, la mayor cifra en 6 años.

Los bonos de la deuda pública argentina volvieron ser liquidados como papeles sin valor alguno, de lo que resultó que algunos títulos que ya mostraban mínimos históricos (como el Par y el Discount surgidos de la última reestructuración de la deuda) alcancen precios de baratija.

Se trata de cotizaciones inferiores aun a los que muestran en los mercados algunos de los papeles que se mantienen impagos desde el default de fines de 2001 y, por no haber sido canjeados por sus tenedores en 2005, mantienen circulación. Por caso, el Par en pesos surgido de la última reestructuración cotiza al 22% de su paridad, mientras que papeles como el Bonex 92, una especie impaga desde hace 6 años, se negocia en el mercado secundario con una paridad del 26,6 por ciento.

Algunas acciones de importantes empresas argentinas, como el caso de Telecom (que ayer cayó otro 3,4%), alcanzaron su menor valor en más de un año y medio pese a que sus balances en ese lapso no dejaron de mostrar mayor nivel de facturación y de ganancia, en consonancia con el crecimiento que aún exhibe la economía.

Las cotizaciones siguieron hundiéndose en el marco de una verdadera corrida contra todos los instrumentos de inversión locales que ya no discrimina entre los papeles públicos y privados, y deja a la vista que el mercado sólo ve nubarrones cada vez más espesos a la hora de evaluar el futuro inmediato de la Argentina, aunque la economía cuenta con muy buenas chances de cerrar el año en franco crecimiento.

Esa tendencia de vender todo lo que represente "riesgo argentino" se acrecentó ayer por la tarde cuando la agencia de calificación crediticia Standard & Poor s anunció que había decidido reducir de "estable" a "negativa" la perspectiva asignada a la nota con la que evalúa la capacidad de repago que muestra la Argentina de su deuda (ver aparte).

Pero se agudizó aún más cuando se multiplicaron las recomendaciones de los bancos de inversión de Wall Street sugiriendo a sus clientes "desprenderse" rápidamente de todo lo que suponga riesgo argentino (ver Pág. 10).

La ola de ventas elevó a 589 puntos la tasa de riesgo país, medido por el índice que elabora el banco J.P. Morgan, un indicador que alcanzó así su punto máximo desde junio de 2005, cuando el Gobierno se aprestaba a cerrar la reestructuración de la deuda.

Otros precios

"La Argentina ya era mala palabra en los mercados. Pero una cosa es hacer una apuesta marginal a papeles de alto rendimiento, aunque no tengas muchas confianza en ellos, y otra pensar que podés volver a perder todo lo que invertiste. Precisamente esto último pasó ayer: los pocos extranjeros que aún no habían vendido ya no aguantaron más", explicó un avezado operador de un casa de bolsa local con excelentes lazos con fondos de inversión del exterior.

Pese a la acción defensiva del BCRA, la cotización del peso argentino en el mercado informal cayó otro 0,08% al realizarse las operaciones con el dólar-cable (transacciones realizadas por la venta y liquidación en el exterior de papeles locales) a $ 3,2525. Hay que remontarse a fines de enero de 2003 para hallar valores similares.

A su vez, los títulos de la deuda registraron desvalorizaciones superiores a las del martes, para completar una semana con retrocesos del 12 al 16 por ciento. Ayer perdió 7,5% el Discount en pesos; 7,6% el Bogar 2018 en igual moneda; 8,6% el Bonar V y 7,4% el Boden 2014, por citar algunos casos.

Por su parte, el índice Merval de la Bolsa porteña cayó 1,31% en una rueda de negocios en que la "huida" de la Argentina se dejó ver en el volumen operado con certificados de empresas del exterior ($ 143 millones, casi la mitad del total) y los precios de los papeles de las empresas más emblemáticas se hundieron entre 3 y 6 por ciento.

Por Javier Blanco

De la Redacción de LA NACION

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