La Justicia resolvió ayer entregar las llaves de la imprenta Vanni al BROU hasta que se proceda al remate. La decisión llegó luego que los abogados del empresario, que habían recibido la custodia, fueran desalojados en la noche por la Policía.
La jueza María Esther Gradín decidió que hasta que se proceda a la ejecución hipotecaria de la planta, la misma quedará ba-jo tutela de los abogados del BROU. La magistrada argumentó su fallo en el artículo 26 de la Carta Orgánica de la institución que lo pone a cargo de aquellos bienes próximos a ser rematados que estén desocupados o bajo custodia del Ministerio del Interior. Éste último caso es el que se le aplica a Vanni.
La Policía estaba en posesión de la planta desde la noche del miércoles, luego que los abogados del empresario fueran desalojados por una orden verbal, denunció Guzmán Acosta y Lara, asesor legal de Vanni.
Tanto Acosta y Lara como Sandra Colman, la otra asesora legal del propietario, habían presentado ayer una demanda penal por su desalojo ante el Juzgado de 4° turno.
Los representantes legales de Juan José Vanni habían recibido la custodia de la planta, luego que el alguacil suspendiera la decisión judicial de entregar la propiedad al BROU. El argumento del funcionario fue que no podía darles las llaves porque el decreto de desalojo establecía que, para entregar la planta, ésta debía estar "totalmente desocupada". Aunque los abogados del BROU se hicieron presentes para asumir la custodia de la misma, los asesores legales de Vanni dijeron que la imprenta no estaba sin custodia, porque ellos estaban tomando posesión del inmueble, en representación de Vanni.
Tras la suspensión de la medida, el alguacil labra un acta con los asesores del BROU y la escribana del Ministerio de Trabajo como testigos, por la cual los abogados de Vanni se hacen con la custodia de la planta. Pese a la firma, los abogados del empresario nunca recibieron, ni vieron, la llave de la propiedad, contó Acosta y Lara a El País.
Colman dijo a El País que una vez cumplida una desocupación, el propietario (sus abogados en este caso) tiene todo el derecho a ingresar a su propiedad.
presión. En tanto, Acosta y Lara dijo que el ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, presionó para que la planta no quedara en manos del dueño, ocasionando "incertidumbre jurídica".
La guardia privada contratada por Vanni no pudo ingresar al predio y los abogados de la empresa fueron desalojados, en una orden comunicada por el inspector principal Jesús Mendoza a instancias del jefe de Policía de Montevideo.
Según el abogado de Vanni, el jerarca nunca bajó de su auto y no quiso escuchar los términos legales de lo sucedido, ni tampoco permitió labrar un acta con el escribano del Ministerio del Interior, dejando constancia del desalojo.
Las autoridades policiales sólo se remitieron a una orden judicial que nunca fue exhibida ante los abogados de Vanni.
Para Colman, la injerencia del Ministerio del Interior para retirarlos fue "clara" y sin ningún tipo de explicaciones.
Ayer, el ministro Bonomi descartó que haya ejercido presión para desalojar a los abogados del empresario, y además calificó esa acusación como "fantasiosa y surrealista".
Consultada por El País sobre las acusaciones de los abogados de Vanni, la ministra del Interior, Daisy Tourné, prefirió no hacer comentarios. "Está todo en fuente judicial. El juez resolverá; yo cumplí con el juez. Nada más", sentenció Tourné.
Los abogados de Vanni adelantaron que recurrirán la sentencia que fijó la entrega del inmueble al BROU hasta su remate. Acosta y Lara dijo que insistirán para que la Justicia determine quién ordenó el desalojo.
Conflicto dividió a los sindicalistas
El fin de la ocupación de Vanni evidenció diferencias entre los ocupantes, liderados por el dirigente de la Cooperativa de Producción Gráfica (Coprograf), Juan Venturini, con el Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt, integrado por Venturini hasta 2006. Venturini criticó a la cúpula del Pit, por no involucrarse en el conflicto ante el inminente desalojo.
"Siempre nos nombran cuando se pierde un conflicto, pero ese conflicto no se ganaba si había dos o tres dirigentes del Pit en la puerta. Se ganaba si había una estrategia concreta", dijo a El País, el coordinador de la central sindical, Fernando Pereira.
Tanto Pereira como el presidente del Sindicato de Artes Gráficas (SAG), José Coronel, coincidieron en que dentro del movimiento sindical existen "discrepancias", más allá de un postura común contra Vanni.