DIEGO PÉREZ
El domingo, por la décima fecha del torneo Apertura de Perú, Universidad de San Martín le ganaba en su estadio a Alianza Lima 1-0. Iban 54 minutos y el árbitro, Silvia Reyes, expulsó al volante Mario Leguizamón, figura de los locales. Rumbo al vestuario y frente a una cámara de televisión, el uruguayo manifestó que Reyes estaba insatisfecha sexualmente -lo dijo en términos vulgares y propios de un momento de rabia- seguramente sin pensar en las consecuencias que tendría. Por si eso fuera poco, hizo comentarios despectivos hacia el fútbol incaico. Ante el repudio de gran parte de la sociedad peruana, Leguizamón pidió disculpas públicamente, pero no fueron aceptadas. Distintas organizaciones sociales y deportivas insistieron en la necesidad de una sanción ejemplar y, tres días después, su contrato con el equipo fue rescindido. Desde Perú, Leguizamón reconoció su error pero afirmó que la prensa de aquel país tuvo un papel determinante para que el tema tuviera tanta repercusión. "Esto no va a cambiar mi manera de ser, pero seguramente me va a servir para aprender", dijo el volante uruguayo que, hasta el domingo, era considerado como "la figura" de Universidad de San Martín a nivel local e internacional.
- Está viviendo un momento complicado en Perú.
- La verdad es que lo que estoy pasando acá no se lo deseo a nadie. Estoy muy mal y si estoy hablando contigo es porque quiero que la gente en Uruguay me entienda.
- Supongo que espera volver lo antes posible al país.
- Sí, claro. Voy a tener que estar unos días más acá y después espero encontrar rápido un pasaje.
- ¿Cómo han sido sus días desde que tuvo el incidente?
- Muy difíciles, sobre todo por los periodistas y las cosas que están hablando. Pero quiero estar tranquilo, así que cuando los veo les digo que no quiero hacer declaraciones. Ellos igual siguen y siguen insistiendo. Por eso, antes de seguir así prefiero quedarme todo el día en mi casa mirando la televisión.
- ¿Cómo fue el problema?
- La jueza (Silvia Reyes) me expulsó y cuando me estaba yendo para el vestuario hice un comentario sobre su persona frente a unos periodistas que me estaban grabando y que después lo pusieron al aire para armar todo esto.
- Pero usted sabía que lo estaban filmando.
- Sí, pero en realidad yo nunca me paré a hacer la nota. Se ve claramente que seguí caminando rumbo al vestuario y que los periodistas me iban siguiendo. Yo nunca di una nota directamente para decir lo que dije acerca de la jueza.
- Como se dice popularmente, parece que le "buscaron la boca"... y sin dudas se la encontraron.
- Claro que sí, fue así. Lo que pasa es que no puedo salir a explicarle a todo el mundo que ellos fueron los que buscaron todo esto. Pero ya está, qué le voy a hacer.
- ¿Es difícil el trato con la prensa ahí?
- Y... es bravo sí. Acá hay muchos periódicos, muchos programas deportivos. Pero el trato conmigo en particular y el mío con ellos había sido con mucho respeto. Antes de esto, nunca le negué una nota a alguien ni tuve problemas. Por eso me sorprendió que se armara una cosa así alrededor mío.
- Y ahora, un poco más frío, ¿sigue pensando que fue mal expulsado en ese partido?
- Sí, sigo pensando que no me tendría que haber echado porque el cuarto árbitro fue el que le dijo que yo la estaba insultando, pero en ningún momento lo hice. Ella me sacó la roja y listo, me fui caliente sí, pero casi sin protestar... si ya me había echado, ¿qué podía hacer?
- Lo cierto es que por lo que dijo después se armó un gran revuelo allí en Perú que, incluso, trascendió lo deportivo.
- Sí, es cierto. Nunca pensé que esto podía tener tanta repercusión, ni que se podía hablar tantas cosas de mí. Pero es así, uno solo no puede contra cien mil periodistas que hablan todo el día.
- ¿Piensa que le jugó en contra el hecho que usted sea extranjero?
- Sí, obvio. Igual quiero dejar en claro que acá en muchos momentos me trataron muy bien y por eso nunca pensé que me tenía que ir de esta manera de Perú. Acá todo el mundo habla un montón de cosas sobre los jueces y cada vez que a mí me preguntaban yo les decía: "no opino de los árbitros porque también se pueden equivocar". Esta vez, es cierto, me agarraron en caliente y dije lo que se sabe, pero me molesta porque parece que lo dijo Maradona, por la repercusión que le dieron.
- Igual, lo que dijo acerca de Reyes es fuerte, agresivo.
- Sí, pero puedo dormir tranquilo porque ya le pedí disculpas a la señora, aunque parece que no me las aceptó. Sé que me equivoqué, esa es la verdad y lo reconozco. Pero tampoco soy un mal tipo, como ahora todos están diciendo acá en Perú.
- También lo criticaron por haber menospreciado al fútbol peruano.
-Sí, también lo dije en un momento de calentura, pero obviamente ya pedí disculpas por eso. Si acá me abrieron las puertas... estoy agradecido, sinceramente. Y te repito que antes de esto siempre me trataron bien, con respeto.
- Leí que usted ya tenía pensado dejar la institución y hasta el país a mitad de año.
- Eso es lo que dijeron los periodistas. Es un rumor que inventaron ellos. Dijeron que me quería ir del equipo, que ya tenía un precontrato en el extranjero y la verdad es que yo no había hablado con nadie. Tenía contrato hasta junio acá en San Martín y quería cumplirlo para recién ahí ver qué era lo que más me convenía. Pero ya te digo, acá se han dicho muchas cosas que no son ciertas y seguramente se seguirán diciendo.
- Se topa con este problema en medio de un momento bárbaro en el plano deportivo.
- Sí, en ese sentido me siento muy bien, estoy jugando en un buen nivel. El problema es que ahora, sin dudas, este tema va a repercutir también en lo deportivo. Había encontrado regularidad, estaba jugando bien a nivel internacional, algo que para cualquier jugador siempre es muy bueno y resulta que ahora voy a estar "parado" unos meses. Por más que entrene por las mías, ya se sabe que no es lo mismo. Pero otra no queda.
- ¿Ya habló con sus representantes, el Grupo Casal, sobre dónde va a seguir su carrera futbolística?
- Hablé con gente del Grupo, pero no de ese tema. Lo que sé es que no hay nada concreto. Además, esto era algo que no me esperaba y que nunca en la vida pensé que me podía pasar. Pero ahora ya está, hay que seguir adelante. Todo este problema no va a cambiar mi manera de ser, pero seguramente me va a servir para aprender.
Silvia Reyes no aceptó las disculpas y aseguró que no dejará de arbitrar por lo sucedido
Antes de recibir la orden de la Comisión Nacional de Árbitros (Conar) de no hacer referencia pública al inconveniente suscitado con Mario Leguizamón, Silvia Reyes afirmó no aceptar las disculpas del uruguayo.
"Si él dice que soltó un improperio al aire, es un cínico. Yo no voy a aceptar sus disculpas, porque es muy fácil pedirlas luego de lanzar un improperio así", manifestó Reyes a la prensa peruana.
"Ese señor debe recordar que tiene madre, no sé si tenga esposa o hija, y debe entender por qué no acepto sus disculpas", agregó luego de la conferencia de prensa brindada por Leguizamón para disculparse públicamente. "Acá el detalle es que hay jugadores que no quieren aceptar que las mujeres estamos capacitadas para dirigir un partido de fútbol. Yo voy a seguir arbitrando. Llevo una carrera de nueve años y esto es lo que me gusta, no pienso dejarlo", afirmó la árbitro peruana.
El presidente de la Conar, Tulio Nicolini, manifestó de manera pública que vio "bastante bien el trabajo de Silvia. Cometió algunos errores, pero que son normales en todo el mundo. Además, no podemos permitir acá en el Perú que un jugador, de donde sea, le falte el respeto a quien maneja un partido y es autoridad dentro de una cancha". Además, Nicolini afirmó que Reyes podría ser designada para arbitrar el clásico del fútbol peruano, que se jugará el 30 de abril. La medida sería adoptada como un gesto de apoyo tras los agravios recibidos por parte del jugador uruguayo.
"Tiene que haber un mínimo de respeto, todos trabajamos en lo mismo", afirmó Geymonat
"Lo que dijo el jugador acerca de la árbitro es muy agresivo, repudiable. Pero al interiorizarme más en el tema, creo que la medida tan drástica que se tomó por parte de la institución tiene otro trasfondo", opinó Laura Geymonat, asistente de línea de la Primera división del fútbol uruguayo.
"Perú es un país muy especial con el tema de la discriminación y por lo que pude ver cuando estuve allí por un Sudamericano, también hay una prensa en muchos casos sensacionalista y eso puede haber contribuido a que este asunto tuviera tanta repercusión", afirmó Geymonat, quien dejó claro que, pese a eso, rechaza de plano las declaraciones formuladas por Mario Leguizamón hacia su colega.
"En mi caso podré escuchar a algún desubicado que me grite groserías desde la tribuna, pero jugadores, técnicos y dirigentes me han tratado con respeto. Y así debe ser, porque en definitiva todos estamos trabajando en lo mismo", contó la asistente, que mañana estará en el partido Rampla-Tacuarembó.
Agregó que más allá de la condena social a la que se enfrentó, Leguizamón debería tener una chance más tras reconocer su error. "Todos nos podemos `ir de boca`, lo bueno es que uno asuma que se equivocó", afirmó.