DURAZNO | VÍCTOR RODRÍGUEZ
"Hace meses que estamos reclamando los lentes, no sólo yo, hay otros compañeros que fueron operados, que viven en distintos lugares del país y que están en la misma situación, que no salen a la prensa porque tendrán vergüenza o miedo, yo no tengo miedo en reclamar lo que nos corresponde".
Las palabras son de Nahir Román, una duraznense de 51 años, operada en Cuba el año pasado, que reclama lo que ella denomina una "promesa incumplida": los lentes que les serían entregados tras los resultados finales de la operación.
En contrapartida, la médica coordinadora de la red de ASSE, María Bocchiardo, dijo ayer a El País que en la presente semana una ambulancia se trasladará desde Durazno al Centro de Ojos del Hospital Saint Bois de Montevideo para levantar los lentes que serán entregados a los pacientes duraznenses.
"Llamamos y nos confirmaron que los lentes estaban hechos, quizás no todos", dijo la facultativa.
Madre soltera, Nahir tiene una hija de 23 años, trabaja de empleada doméstica y en los ratos libres se aboca a su hobby, el jardín de su casa.
Pero la vista, aunque siente que mejoró notablemente luego de la intervención, le está jugando una mala pasada. Ve poco y no puede desarrollar como antes las tareas cotidianas, y menos leer, ni escribir, dada la imposibilidad de fijar la visión en elementos pequeños.
Los lentes que posee sobrepasaron la fecha de vencimiento, y cuando los utiliza, le irrita la vista. Un par de lentes para sol le ayudan a sobrellevar la situación.
La mujer fue atendida por los oftalmólogos cubanos que visitaron Durazno el año pasado y operada en Cuba de Ptirigium (una carnosidad que rodea el globo ocular) en junio de 2007.
Tras el seguimiento realizado por los técnicos extranjeros en octubre de 2007, fue dada de alta e informada de la cesión gratuita de los lentes recetados. A partir de diciembre empezó reiteradas llamadas telefónicas y concurrencias al nosocomio local, gestiones que durante meses no han tenido eco.
Según la paciente "son varias las personas que están en la misma situación". Al parecer, en los próximos días, todos recibirán los anteojos por parte de las autoridades locales.
En febrero de 2007 otra mujer oriunda de Durazno, de 43 años de edad, falleció en Cuba 20 días después de ser intervenida y cuando se aprestaba a regresar a Uruguay. La mujer, oriunda del barrio Santa Bernardina, sufrió un paro cardiorrespiratorio.