DIEGO PÉREZ
Néstor Conde. Por "agresión e injurias", el Tribunal de Penas suspendió a Néstor Conde por tres partidos. Tras el partido en que Peñarol le ganó a Danubio sobre la hora 2-1, el sábado en el estadio Centenario, el arquero de los de Maroñas increpó duramente al delantero Carlos Bueno. "Nos gritó los goles en la cara y festejó exageradamente", afirmó Conde en relación a Bueno, con quien mantenía "una muy buena relación" tras coincidir en la selección. Además, dijo que sintió que Peñarol vivió el partido de una forma especial, tanto adentro como afuera de la cancha.
- ¿Qué fue lo primero que pensó cuando conoció el fallo, que lo suspende por tres partidos?
- Que es demasiado castigo. Considero que es una sanción bastante injusta y que la pena debería ser menor.
- Bueno, pero el fallo es por agresión e injurias...
- Sí, pero yo no agredí a nadie.
- Usted se molestó con Carlos Bueno. ¿Qué fue, concretamente, lo que pasó con él?
- Me calenté porque nos gritó los goles en la cara. En el primer gol, festejó exageradamente pasando al lado de cada uno de mis compañeros y al lado mío también. Y después, en el segundo, empezó a hacer gestos hacia adentro y hacia afuera de la cancha de que nos habían comido.
- Usted no es un jugador que se caracterice por reaccionar. ¿Influyó también el hecho de haber perdido el partido sobre la hora?
- Y... la calentura en ese momento se dio por muchas cosas. Es cierto que molesta perder sobre el final y más así, injustamente. Pero la reacción se dio por la provocación de Bueno. Todo lo que hizo está de más, eso no se hace.
- Muchos sostienen que Bueno juega bastante para la tribuna. ¿Usted que opina?
- Lo que pasa es que la gente dice "Bueno es un loco"... y de loco no tiene nada, es un tipo muy inteligente, flor de vivo. Quería provocarnos y no hay dudas de que supo cómo hacerlo. Se salió con las suyas, fijate que el partido terminó con todo Danubio molesto con él y ellos festejando. Además, el que provocó todo fue Bueno y el que termina suspendido tres partidos soy yo.
- La molestia de Danubio no fue sólo con Bueno. También hubo gran disconformidad con el arbitraje de Martín Vázquez.
- Es cierto. Uno no sabe lo que podría haber pasado, pero a ellos seguramente se le hubiese complicado el partido si la expulsión de Darío Rodríguez se hubiese dado, como debió darse, en el primer tiempo. Y después, si bien creo que los penales que se cobraron estuvieron bien, también pienso que fue claro el penal a Mena (Daley).
- Coincide entonces en que el penal de Jorge García a Bueno estuvo bien cobrado.
- Sí. Lo que pasa es que nos mató anímicamente el hecho de que no nos hayan cobrado el penal a nosotros y en la jugada siguiente nos regalamos. Lo que nos desconcentró fue el fallo anterior, que nos había perjudicado.
- ¿Siente que Peñarol vivió ese partido ante Danubio de una forma especial?
- Ah, sí... sentí que ellos vivieron el partido, adentro y afuera de la cancha, como un clásico. Peñarol hacía tiempo que no nos ganaba, incluso le habíamos hecho algunas goleadas que les dolieron. Creo que eso influyó para que festejaran como si fuese una final.
- ¿Y cómo estaba el ambiente entre los jugadores?
- Más allá de la patada de Darío Rodríguez (a Mena), que fue muy evidente, hubo mucha lealtad. Incluso, con Bueno tuve un diálogo bárbaro en el primer tiempo después de una jugada en la que quedó caído en el área.
- Pero en el segundo tiempo se lo vio a usted increpándolo.
- Lo que pasa es que hubo una jugada en la que él vio que no llegaba pero igual me metió el brazo en la cara, cuando era totalmente innecesario. Él dice que después me pidió disculpas, cosa que no escuché pero que no me sorprendería porque la relación venía bien. Sí sentí cuando me dijo que no me calentara con él, que me calentara con el juez porque no había cobrado nada. Pero a mí me molestó más el brazo de él en la cara que el hecho de que el juez no cobrara el "foul".
- Bueno y usted han coincidido en la selección. ¿Cómo era la relación entre ustedes?
- La verdad es que en la selección siempre tuvimos una muy buena relación.
- Dijo "tuvimos". ¿Se puede restablecer esa buena relación?
- Sí, claro. Pero todavía estoy muy caliente porque esas son cosas que no me gusta hacer y, obviamente, tampoco me gusta que me las hagan.