Durazno y Flores | Víctor D. Rodríguez
La Policía de Durazno cree que el hallazgo del pasado lunes de restos humanos —tres cráneos y decenas de huesos— semienterrados en el arroyo Villasboas puso al descubierto una banda dedicada el robo y fundición de bronce.
Una fuente policial dijo a El País que se cree estar tras los pasos de la "banda del bronce", que en las últimas semanas habría asetado varios robos en cementerios de Durazno y Flores.
En los cementerios de Sarandí del Yí, Villa del Carmen (Durazno), así como en Tambores (Tacuarembó) y Trinidad (Flores) han sido hurtados decenas de elementos fúnebres de bronce, que serían trasladados hacia un lugar común en alguna zona de Durazno o Paso de los Toros para su fundición y posterior comercialización.
FLORES.
A principio de mes, sólo en el cementerio de Trinidad, desaparecieron 70 placas de bronce y unrnas del mismo material, con un peso total de 700 kilogramos. En ese lugar, en una sola noche, fueron robados de un panteón dos urnas de bronce con cenizas en su interios.
En el hallazgo de Durazno, los peritos de Policía Técnica recogieron además de huesos humanos, chapas de urna con inscripción y numeración, un crucifijo y otros elementos que allanarían pistas de la investigación.
El trabajo conjunto de la Policía de ambos departamentos logró llegar hasta una casa en el Pueblo Centenario (Durazno) para detener a tres hombres que podrían estar involucrados en el caso.
Sin embargo, ante la negación de ser los ladrones, fueron dejados en libertad. De todas formas, reconocieron haber visitado el cementerio horas antes de que, por la noche, se produjera el robo en esa ciudad.