Nueva protesta en Tíbet
Monjes reclamaron ante los periodistas invitados por Beijing
LHASA | AP
Al grito de "Tibet no es libre!", un grupo de monjes tibetanos alteró ayer una visita cuidadosamente orquestada por las autoridades chinas para un grupo de periodistas extranjeros en Lhasa, la capital tibetana.
El gobierno había organizado la visita de los reporteros para demostrar que la ciudad estaba tranquila tras una serie de protestas y choques con las autoridades dejaron 140 muertos, según las organizaciones pro tibetanos, y apenas 22 de acuerdo a Beijing, que organiza los próximos Juegos Olímpicos.
La manifestación de un grupo de 30 monjes tuvo lugar en momentos en que los periodistas eran guiados por el Templo Jokhang, uno de los más sagrados del Tíbet.
Además de reclamar por la situación actual en la región, invadida por Beijing hace medio siglo, los monjes dijeron que el Dalai Lama (el guía espiritual tibetano) no tuvo nada que ver con las manifestaciones de los últimos días, tal como señalan las autoridades chinas.
Los monjes, que hablaron primero en tibetano y después en chino mandarín para que los reporteros los entendieran, dijeron saber que serían arrestados por esta protesta, pero que estaban dispuestos a aceptarlo.
Al comienzo habían ido corriendo hasta los periodistas indignados de que un guía del gobierno les dijese que el Tíbet había sido parte de China durante siglos.
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