EDUARDO BARRENECHE
El proyecto de un edificio moderno en la zona más antigua de Carrasco generó discrepancias en la Junta Departamental. Con paredes vidriadas, supera en casi tres metros la altura permitida y su estilo impacta la armonía arquitectónica de la zona.
El proyecto edilicio, que fue firmado por el arquitecto Francesco Comerci Bonavota, se encuentra ubicado en un enorme predio situado en la Rambla República de México 6439 entre Divina Comedia y Arocena. A muy poca distancia se encuentran los principales emblemas patrimoniales de Carrasco: el Hotel Casino Carrasco y la mansión de la familia Strauch.
El proyecto del edificio ya fue aprobado por la Comisión Permanente de Carrasco y Punta Gorda y Patrimonio del municipio. Ahora se encuentra a estudio de la Comisión de Planeamiento Urbano del cuerpo deliberativo. En breve el expediente será analizado por el plenario de la Junta Departamental. Se sabe que será aprobado porque posee el respaldo político del Frente Amplio.
"Se trata de un proyecto muy bueno y muy moderno. Jerarquiza los edificios con valor patrimonial cercano porque tiene muchos espacios verdes y ninguna medianera", dijo a El País la edila de la Vertiente Artiguista, Teresita Ayestarán.
Pese a que el municipio no tiene obligación legal de enviar el proyecto a la Comisión de Patrimonio, éste se insertará frente a la rambla y junto a mansiones que sí son consideradas valores patrimoniales, replicó el edil colorado Baltasar Brum.
El lunes 24, integrantes de la Comisión Especial Permanente de Carrasco y Punta Gorda, Ricardo Beheran y Beatriz Vellano -ambos arquitectos- destacaron que la futura residencia tendrá un impacto menor al de proyectos presentados anteriormente para ese predio. Esta comisión asesora al intendente Ricardo Ehrlich sobre propuestas edilicias.
Para Beheran, las ideas anteriores para el lugar consistían en edificios de apartamentos de mayor altura que el actual; grandes ocupaciones del suelo y un "gran impacto" en el corazón de la manzana generado por enormes medianeras.
"Desde el punto de vista del impacto urbanístico entendíamos que esta propuesta era mucho más interesante y conveniente para Carrasco que las anteriores", dijo Beheran.
La propuesta o lenguaje arquitectónico elegido por el arquitecto del edificio es otro de los puntos en debate.
El problema que enfrentó el profesional al elaborar el diseño radica en que debe crear una obra del siglo XXI entre dos casas de principios del siglo pasado. Según el expediente en la Junta, al que tuvo acceso El País, el nuevo edificio tendrá grandes superficies con vidrio que lo diferenciarán de las casas cercanas que son de estilo vasco, con tiranterías, de techos inclinados tipo chalé. Su altura será de 9.38 metros cuando la máxima permitida por la reglamentación es de siete metros.
La Comisión Permanente de Carrasco y Punta Gorda también aprobó la concepción arquitectónica de Comerci por entender que sigue los criterios internacionales de intervención en centros históricos con respecto al tratamiento de los espacios urbanos patrimoniales.
Esos conceptos sugieren que las nuevas incorporaciones deben ser tratadas con edificios de diseños contemporáneos y no con estilos del pasado para generar una especie de falso histórico. "(Este proyecto) genera una integración distinta. (…) Es cierto que se plantea un poco más de altura, pero teniendo en cuenta la volumetría de las casas linderas y el hecho de que se genera un espacio mayor entre las propiedades, entendimos que ese (la altura) no era un pecado grave", dijo Beheran.
RECHAZO. El edil Brum dijo que no es el diseño sino el volumen del edificio que rompe con las características de la zona. Señaló que el casco de Carrasco Viejo es uno de los elementos arquitectónicos "más importantes" de Montevideo y advirtió que la manzana más antigua de ese barrio es donde se ubicará el edificio cuestionado.
"Lo que veo aquí es una implantación deficitaria y soberbia que rompe con el entorno. No es una propuesta neutra", dijo a El País el edil opositor.
El edil socialista José Urrutia consideró que el proyecto edilicio "es atractivo" y le gustó el contraste entre lo contemporáneo y el pasado. Su compañero de bancada, Danilo Aspiroz (Asamblea Uruguay) señaló que el proyecto tiene más elementos a favor que "algún problema estético" que pueda generar.
Aspiroz, quien también es arquitecto, destacó que el nuevo edificio "será una cosa positiva" que no contraviene la reglamentación comunal.
Sin embargo, el edil Brum replicó citando el Digesto Municipal que establece que las nuevas obras o las refacciones en Carrasco Viejo deberán integrarse a las características dominantes en la cuadra o manzana donde serán implantadas.
"Desentonaría con la zona", dicen vecinos
Vecinos de la zona consultados por El País dijeron "no tener idea" sobre el polémico proyecto. No obstante, consideraron que de construirse una estructura moderna y vidriada, ésta desentonaría con el barrio histórico.
"No estaba al tanto de la iniciativa, me entero por usted. Si es como dicen, me parece un desastre", resumió Eduardo Nollemberg, quien vive hace varios años sobre la rambla República de México, casi Divina Comedia.
Otro vecino indicó que "no pegaría con una vivienda que hay en Divina Comedia y la rambla que es Monumento Histórico y tampoco con el Hotel Casino Carrasco".