Leandro Medina dice que llegó hace tres años a Mar del Plata. Afirma que allí Luis Sosa Rocha -a quien la Justicia le otorgó el balneario- lo autorizó a construirse una vivienda, que es la única en el lugar. "Yo nunca tuve contrato donde estoy. Si me dicen que tengo que irme, me voy", señala.
Un vecino lindero, Alfredo Peguri, vive hace 12 años en la zona y recuerda que Sosa Rocha está desde hace unos seis años allí.
La Intendencia afirma que la decisión judicial no cambia su voluntad de expropiar ese balneario, que tiene un valor de unos U$S 4.000.000, y que habría sido vendido por Sosa Rocha a una mujer de Maldonado por U$S 700.000, según Canal 4. Sosa Rocha no pudo ser ubicado por El País.
"Esto no interrumpe el proceso. Sigue en pie", dice el coordinador de la Unidad de Gestión Costera del municipio, José Luis Olivera.
Lo que sí pretende la administración es recuperar el espacio público del balneario Mar del Plata, que son 70 de las 200 hectáreas de esa zona. Para ello, inició una acción judicial.
"La acción de la Intendencia es para reivindicar el espacio público, las calles, plazas, por ejemplo", indica Olivera. Esas vías de tránsito o espacios públicos no existen en la práctica, pero sí en el trazado de los planos y los fraccionamientos.
Los espacios públicos no incluyen la playa ya que hay una norma que declara que los 150 metros que van desde la ribera hasta el continente son de dominio público.
De todos modos, afirma Olivera, la comuna está dispuesta a negociar para revertir el actual fraccionamiento en Mar del Plata.
"Se siguen los caminos judiciales. Si después el propietario quiere negociar con la Intendencia obviamente se puede hacer y no concretar el proceso expropiatorio. Se puede llegar a hacer un contrato plan, que obligue a la intendencia y el particular.