DHARAMSALA AFP
La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la demócrata Nancy Pelosi, pidió ayer una investigación internacional sobre los disturbios en Tíbet aunque precisó que no desea un boicot de los Juegos Olímpicos de Beijing.
"Llamamos a la comunidad internacional a organizar una investigación externa e independiente sobre las acusaciones del gobierno chino según las cuales su santidad (el Dalai Lama) fue el instigador de la violencia en Tíbet", dijo desde la ciudad india de Dharamsala, sede tibetana en el exilio, donde reunió con el Dalai.
Esta investigación tiene co-mo objetivo asegurar que "no hubo relación entre su santidad y la ola de violencia en Tíbet", dijo la congresista, que había sido acogida calurosamente por miles de exiliados tibetanos que enarbolaban banderas tibetanas y estadounidenses.
Pelosi aclaró no estar llamando a un boicot de los Juegos Olímpicos, coincidiendo con declaraciones similares del Dalai Lama, que negó estar detrás de los disturbios que sacuden Tíbet desde hace casi dos semanas. Pero "el mundo está mirando" lo que ocurre en China, agregó Pelosi, conocida por su postura crítica con la política de Beijing en materia de derechos humanos y primera alta responsable que visita al Dalai Lama desde que estallaron las revueltas el 10 de marzo.
El líder espiritual de los budistas tibetanos también había firmado que no desea un boicoteo de los JJ.OO. de este verano en Beijing para protestar contra la represión china en Tíbet.
Hasta ayer, según el gobierno chino, la cantidad de muertos ascendía a 19, entre 18 civiles y un policía. Para los tibetanos ya son más de un centenar.
China reconoció ayer, por primera vez, que la Policía disparó contra manifestantes tibetanos y causó heridas a cuatro personas en Sichuan, donde se extendieron las protestas desde Lhasa, al igual que a Gansú y Qinghai, regiones con importante presencia tibetana. Asimismo, fueron desplegadas miles de tropas a las provincias conflictivas para disuadir a los lugareños de que celebren nuevas protestas.
Las protestas comenzaron justo cuando se cumplían 49 años del último levantamiento tibetano para lograr la independencia, un episodio que terminó con el exilio del Dalai en la India. Las autoridades chinas aseguran que los tibetanos aprovecharon la proximidad de los JJ.OO. para presionar por la independencia.
Esta es la segunda vez que Pelosi, que viaja acompañada por otros parlamentarios estadounidenses, se reúne con el líder espiritual tibetano en los últimos seis meses.
En octubre pasado, el presidente estadounidense George W. Bush había entregado al Dalai Lama en Washington la medalla del Parlamento después de haberla recibido de manos de Pelosi bajo la cúpula del Capitolio.