Cuando muchos la daban casi por derrotada y la consideraban incapaz de detener el ascenso de su rival, Barack Obama, las últimas encuestas divulgadas ayer revelaron un fuerte repunte en el apoyo a la precandidata Hillary Clinton, que vuelve a perfilarse como favorita para representar a los demócratas en la carrera hacia la Casa Blanca.
El resurgimiento de la ex primera dama ocurre cuando Obama atraviesa el momento más difícil de su campaña debido a una polémica causada por su ex pastor, el reverendo Jeremiah Wright, que en los últimos tiempos lanzó incendiarias declaraciones que causaron un gran escándalo.
La encuesta realizada por Gallup entre el 14 y 18 del actual entre votantes y simpatizantes demócratas le dio a Clinton, senadora por Nueva York, una ventaja del 49 por ciento sobre el 42 por ciento de Obama, senador por Illinois.
Según la consultora, esta es la primera ventaja estadísticamente significativa para Clinton desde el reñido "supermartes" del pasado 5 de febrero. En el último mes y medio, prácticamente todas las encuestas daban un virtual empate entre los dos precandidatos demócratas. E incluso un sondeo de comienzos de marzo lo daba a Obama como favorito.
En otra encuesta publicada ayer, Clinton logra 16 puntos de ventaja sobre Obama en las primarias de Pennsylvania, que se celebrarán el 22 de abril. La senadora Clinton cuenta con el 51 por ciento de las intenciones de voto contra el 35 por ciento de Obama, según la encuesta realizada por el instituto Franklin y el Marshal College de Pittsburgh. En febrero, el mismo estudio concedía una ventaja de sólo 7 puntos a Clinton (44 por ciento de las intenciones de voto contra 37 por ciento).
De todas formas, de cara a la convención de agosto que deberá designar al futuro candidato demócrata, Obama aún mantiene su ventaja: el senador cuenta con 1621 delegados contra los 1479 de la ex primera dama.
Según los números del canal CNN, Clinton todavía mantiene una ventaja entre los "superdelegados" (aquellos que no son designados en las primarias o en los caucus ): 237 contra 208.
Pero de momento, Clinton y Obama están lejos de los 2025 delegados necesarios para ser ungido candidato.
La consultora Gallup también indicó ayer que el candidato republicano, John McCain, aventaja a Obama por 47 a 43 por ciento en las preferencias de los votantes para las elecciones generales de noviembre.
McCain, actual senador por Arizona, también supera a Clinton por 48 a 45 por ciento, pero Gallup señaló que la ventaja no es estadísticamente significativa.
Las nuevas encuestas difundidas ayer implican un serio revés para el senador de Illinois, que aún lucha por dejar atrás la polémica que provocó su ex pastor y que le costó muy caro en términos electorales.
Wright, que fue durante dos décadas el asesor espiritual de Obama, abandonó recientemente la campaña del senador demócrata por el escándalo que provocaron algunas de sus declaraciones.
Entre otras cosas, el reverendo dijo que los ataques del 11 de Septiembre fueron una retribución por la política exterior estadounidense, dijo que el gobierno norteamericano fue la fuente del virus del sida y declaró que Estados Unidos es un país racista.
El encargado de difundir las declaraciones del pastor negro Wright fue el canal de noticias Fox, de tendencia conservadora, en una dura campaña contra Obama, el preferido de los demócratas liberales.
La campaña de Fox parece haber rendido algunos frutos si se toma en consideración que una encuesta de Franklin y Marshall mostró en efecto una caída del 10 por ciento de la popularidad de Obama.
Frente a esta situación, Obama intentó distanciarse de Wright y dijo: "Sus declaraciones no reflejan, de ninguna manera, mis actitudes, y contradicen directamente mi profundo amor por este país".
Pese a la importante ventaja que parece haber logrado Hillary en los últimos días, el diario The New York Times advirtió ayer en una nota de tapa que la ex primera dama debe tener un brillante desempeño en los próximos meses si quiere llegar con chances a la convención de agosto. Según el periódico, debe vencer claramente en Pennsylvania, sumar más votos populares a nivel nacional y rezar para que la polémica sobre Wright termine de dañar las posibilidades de Obama de derrotar a McCain.
Pero además, será decisivo lo que ocurra con los delegados de Michigan y Florida, donde los resultados electorales fueron anulados en un principio y ahora se debate qué hacer con los 366 representantes en juego.
La Nación y agencias