Paysandú | Sandra Kanovich
Un funcionario policial decidió dejar su casa y mudarse. Hoy se llevará sus cosas y se instalará con su familia en otra parte -hasta ayer no sabía dónde- luego de que su vivienda fuera apedreada dos veces en la misma noche por adolescentes infractores.
El calvario para la familia de este agente ocurrió en la noche del domingo. Es el tercer caso de policías que deben definir ese cambio en su vida -abandonar su casa al sentirse amenazados- confió al país una fuente policial.
"No les tenemos miedo a los menores, pero debemos pensar en nuestras familias. Nosotros tenemos que salir a trabajar y no sabemos cómo la encontraremos al regresar", comentó. Y agregó, "por ahora aguantamos, pero no sabemos hasta cuándo".
Las denuncias por las agresiones fueron radicadas en las comisarías correspondientes y los antecedentes fueron elevados al sindicato policial, que analizará la problemática.
PRECAUCIÓN. El policía cuya casa fue apedreada el domingo decidió abandonar su hogar en el barrio IC-19, al sureste de la ciudad. Lo hizo por precaución, para evitarse mayores problemas. Ayer de tarde estaba buscando una nueva casa y hoy sus compañeros lo ayudarán a mudarse, afirmó la fuente.
Los hechos comenzaron después de las 21.30 horas del domingo. Un llamado desde la casa del policía alertó a Radio Patrulla que dos adolescentes de 17 y 15 años, reconocidos infractores y con múltiples anotaciones, estaban apedreando la vivienda.
Radio Patrulla fue al lugar y logró detener al mayor de ellos. Lo trasladaron a la Seccional 3a. Casi dos horas después la jueza decidió su libertad. Enseguida, el muchacho se juntó con su compinche, regresaron al barrio donde reside el policía y apedrearon su casa de nuevo. Esta vez le rompieron el techo de dolmenit. Radio Patrulla volvió al lugar, pero los agresores huyeron, apedreando a su paso otras viviendas.
Antecedentes. El caso anterior fue hace un mes, en la vivienda de un policía en el barrio Paysandú Norte. Su casa fue apedreada, también por menores y su familia recibió amenazas. El primer antecedente data de fines de diciembre de 2006. Tuvo amplia repercusión.
Fue durante un disturbio causado por menores. Para desactivarlo, el funcionario policial tiró al aire. La bala rebotó en un poste, se desvió e hirió a uno de los menores. El funcionario fue procesado con prisión y sumariado. Y tuvo que abandonar su hogar.