PARÍS | AFP, AP Y EFE
La derecha en el poder en Francia registró una nueva derrota ayer en la segunda vuelta de los comicios municipales y, según los sondeos, perdía varias grandes ciudades en favor de los socialistas, que pidieron castigar al presidente Nicolas Sarkozy.
Los resultados de las grandes ciudades consideradas simbólicas, como Marsella, Toulouse y Estrasburgo, que podrían pasar a manos de la izquierda, aún no se conocían en las primera horas de la noche. La pérdida de estas grandes ciudades confirmaría inapelablemente la derrota de la Unión por un Movimiento Popular (UMP).
En el conjunto del país, la derecha obtuvo el 47,5% de los votos y la izquierda el 49,5%, según un sondeo preliminar.
El primer ministro, Francois Fillon, reiteró ayer por la noche que el gobierno proseguiría con sus políticas pese al buen desempeño de los socialistas en las elecciones. Resistiendo llamados de la oposición para un cambio en los planes del gobierno a la luz de la votación, Fillon dijo que no se deben sacar conclusiones apresuradas de los comicios locales para alcaldes y concejales.
Dijo que se necesita "tenacidad`` para reformar Francia y aconsejó tener paciencia. "No se puede cambiar un gran país como el nuestro en unos pocos meses``, advirtió. "Cada municipio, cada cantón presentan peculiaridades y es por tanto inoportuno deducir lecciones nacionales", declaró.
Sarkozy también había insistido en el carácter local de los comicios. El presidente tiene el tiempo a su favor, pues su mandato va hasta 2012 y cuenta con la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional.
Paradójicamente, para el Partido Socialista la victoria de ayer podría avivar las luchas internas en un momento de debilidad de su dirección. Fortalecido por su victoria en París, el alcalde socialista Bertrand Delanoe se perfila como una serio pretendiente al liderazgo del partido frente a la ex candidata presidencial Segolene Royal.
Royal no pudo evitar una alusión indirecta a sus ambiciones personales -el liderazgo del PS de cara a las Presidenciales de 2012-, al pedir que se transforme "el voto de castigo en un voto de futuro".
La cifra
35% El porcentaje de abstención en los comicios de ayer, según los sondeos, una nivel récord en la historia electoral francesa.