A él no le basta con ser el trabajador más longevo de todo el Reino Unido, tampoco ser integrante de la banda de rock más veterana en la historia. Para Buster Martin, la edad no es un impedimento para superar barreras y ahora, tras correr el pasado domingo una media maratón, se dispone a participar en la mítica maratón de Londres, el 13 de abril, para convertirse en el maratonista más viejo del mundo, como si todavía hiciera falta demostrar algo a sus 101 calendarios.
Martin recorrió los 21 kilómetros en 5 horas y 13 minutos y lo primero que hizo tras acabar la carrera del fin de semana fue pedir su premio. "¿Dónde está mi cerveza?", preguntó después de haberse bebido el primer gran vaso. Luego se dedicó a firmar autógrafos y a confesar que continuará su preparación para terminar los 42 kilómetros el próximo mes.
"Dije que lo intentaría, no dije que voy a completarla. Si lo hago, mejor. No había pensado en hacerlo antes, pero alguien me lo pidió y el dinero irá para caridad, entonces, ¿por qué no?", explicó.
El dinero que recibirá por correr la maratón irá a la entidad Rhys Daniels Trust, que se dedica a dar alojamiento temporal a familias de pacientes que se encuentran en hospitales de niños.
De completar la carrera, Buster, quien tuvo 17 hijos, superaría en ocho años el récord mundial anterior. "Si termino, haré lo que siempre hago: tomaré una cerveza y un cigarrillo". "La gente me pregunta cuál es mi secreto, pero no tengo ninguno. Ellos dicen que los cigarrillos y el alcohol son malos para uno, pero todavía estoy aquí, ¿no?", sentenció.
SIGUE MI RITMO
Buster combina sus entrenamientos con los quehaceres diarios, en el que se incluye su jornada laboral, ya que sigue trabajando tres días a la semana para una firma de plomería porque solo aguantó tres años la vida de jubilado.
"El aburrimiento es un gran asesino. Volví a trabajar para mantenerme activo", comentó Buster, que en su cumpleaños número 100 fue obligado por su jefe a tomar un descanso. "Trabajaré hasta los 125 años", amenaza. El veterano inglés también forma parte del grupo musical The Zimmers, una banda que entre sus integrantes suma 3.000 años --78 de promedio-- y que ingresó en el top 40 de los ´charts´ británicos con el tema "My Generation".
The Zimmers es un experimento producido por Mike Hedges a inicios del 2007 y el menor de sus integrantes cuenta con 69 años, mientras que el mayor es Buster, el encargado de tocar la batería. Y ya tiene un álbum grabado en los famosos estudios de Abbey Road, que incluye temas conocidos como "My Generation" de The Who y "When I´m sixtyfour" de los Beatles.
Se trata, a todas luces, de un personaje excéntrico, de un tipo que vive pensando en el día siguiente, en lo que sigue, que no se detiene en problemas y siempre busca más. Martin también es conocido en su vecindario como ´Karate Kid´, apodo que se ganó con creces luego de espantar a golpes a tres asaltantes. "Pude patear a uno utilizando el kung fu y golpear a otro en la entrepierna", confesó como si la situación fuese algo natural en él. Con 101 años, cualquiera pensaría que Buster debería estar retirado en sus cuarteles de invierno, o quizá en un albergue para ancianos, pero a este británico no hay nada que lo haga descansar. Tiene cuerda para rato y quiere demostrarle al mundo que correr 42 kilómetros es para él una cosa de niños.
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