Dylan y su show en un teatro elitista de San Pablo
Via Funchal. Un elegante recinto para 3000 personas albergó las dos primeras noches del cantautor en Brasil
Bob Dylan llega a tocar a un sitio sin proponer nada. Sin siquiera hablar o quejarse. Por eso poco debe haberle importado que mientras sonaban varias de las canciones de su último Modern Times, un ejército de mozos recorriera las filas del lujoso teatro de San Pablo para ofrecer a los asistentes champán, vino, bocaditos fritos o platos con castañas de cajú.
Al parecer, después de vista la reacción de la prensa, los espectadores de la noche podrían clasificarse en tres tipos, según su reacción: los curiosos que disfrutaban de una interesante especie de "cena show" y los que reaccionaban ante la falta de canciones "conocidas" conversando en voz alta. En tercer lugar estaban los fanáticos. Esos que miraban a su alrededor horrorizados mientras algunas de las gemas de la carrera del nacido en Duluth sonaban con sutiles toques personales entre charlas y risotadas. Incluso algunos "aterrizados" osaron retirarse del teatro antes de que la actuación se cerrara.
En cuanto al concierto en sí, la prensa brasileña confirma que el repertorio que Dylan manejó se basa en gran parte en su última obra. Varios se hicieron eco de la desilusión de algunos paulistas que esperaron hasta el final del show la famosa Blowin in the wind para un más que probable momento catártico.
Dylan, que según cuenta una de sus tantas leyendas organiza la lista de canciones media hora antes, agregó temas como Working man´s blues, pero dejó fuera varios clásicos. De todas formas, sus listas suelen variar bastante.
El momento clave llegó con Like a rolling stone, momento en el cual una chica esquivó a los guardias de seguridad del escenario y se abalanzó sobre Dylan para abrazarlo y besarlo, además de intentar llevarse un recuerdo. El cantante rió y dijo a la gente que quisiera encontrar a la chica para regalarle el sombrero de cowboy que llevó.
Santiago de Chile, Córdoba, Rosario y Buenos Aires son las escalas previas que Bob Dylan tiene antes de llegar a Punta del Este el próximo día 20. Las entradas ya están agotadas.
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