Usó el manual para perder

Danubio ganaba 1-0, tuvo un jugador más durante 65`, pero dejó jugar a Verón y resultó fatal

2008-03-06 00:00:00 300x300

DANIEL ROSA

A Danubio le cabe la afirmación a modo de rezongo que se le suele hacer a un niño cuando por no hacer caso se golpea y luego llora. "¿Vio lo que le pasó? Embrómese. Se lo merece". Estudiantes llegó a Montevideo con un fuera de serie como Sebastián Verón, impuso su jerarquía ganada a fuerza de títulos en la Libertadores y le dio a la franja una lección de cómo se debe jugar a nivel internacional.

El conjunto de Maroñas hizo todo lo necesario para perder. ¿Cómo puede explicarse que de local, ganando 1-0 desde los ocho minutos y jugando con un futbolista más en la cancha durante los últimos 65 minutos haya perdido 2-1? Difícil, pero todo tiene una explicación.

La principal es cruel y lapidaria con el técnico Gustavo Dalto: él perdió el partido. Su error fue subestimar a Verón. El capitán se movió con total libertad y puso de manifiesto toda su clase. El conductor danubiano jamás leyó el partido. Debió ponerle una marca personal, porque todos los arranques de Estudiantes nacieron de sus pies, pero no lo hizo y la "Bruja" se divirtió.

Pero no fue el único error del técnico de la franja. Mantuvo más minutos de los debidos en cancha a Carlos María Morales, quien cayó a los 5`, sufrió esguince de rodilla y recién salió a los 41`. Así y todo, casi mete un gol con una genialidad. Y hay más.

El tercer yerro fundamental de Dalto fue mantener hasta el minuto 64 a Gabriel Alcoba en la formación. Falló todos los pases y cortó infinidad de avances de su propio equipo. Cuando Danubio necesitaba verticalidad, el volante jugó hacia los costados y mal.

Los jugadores también tuvieron su cuota parte, obviamente. Hicieron todo al revés. Fígoli vino en velocidad y Mena hizo de pívot para ser su socio en la pared. ¡De no creer! El arma del colombiano es la velocidad y nunca fue lanzado. Mena necesita que le tiren balones largos para correr y le dieron la pelota a dos metros de distancia.

Noble encaró, dribleó y terminó las jugadas con un pase corto o con centros para Bardaro, el más bajito del equipo hasta que por él ingresó Scorza a los 77`.

Así no se puede. Sólo el paraguayo Irala, que generó la jugada del primer gol con un tiro libre que Andújar mandó al córner y luego él anotó a la salida del tiro de esquina con un gran cabezazo, se rescata, porque puso lo que se debe en un partido de estas características, raspó, ganó cada balón dividido en el mediocampo y empujó a sus compañeros hacia adelante. Danubio fue frío, más bien helado en ofensiva.

Estudiantes, viejo zorro copero, fue metódico y paciente. Sensini perdió a un zaguero, reordenó la defensa en el complemento con Santana, sacrificó la salida por los laterales para dejarla en los pies de Verón y así ganó el partido. La "Bruja" tuvo un penal y no falló y luego metió un soberbio pase para el gol de Enzo Pérez.

Estudiantes mereció ganar y Danubio también perder.

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