BOGOTA y QUITO - El presidente de Ecuador, Rafael Correa, tildó hoy de mentiroso a su colega colombiano Alvaro Uribe, quien a su vez insistió sobre el derecho a la "legítima defensa" al atacar una base de las FARC en territorio ecuatoriano, incursión que dio muerte a 17 guerrilleros, entre ellos al número dos de la organización, Raúl Reyes.
Correa también calificó de "ultraje" y de "atropello" al derecho internacional al ataque de los militares colombianos contra la base ilegal de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, emplazada en el territorio de su país.
El presidente ecuatoriano, través de un comunicado oficial, afirmó que su colega colombiano Alvaro Uribe "estuvo mal informado o sencillamente mintió" al justificar la incursión militar en territorio ecuatoriano.
La cancillería de Bogotá, en un breve comunicado de dos párrafos, sostuvo hoy que el ataque contra la base de las FARC en que murió Reyes constituyó un acto de "legítima defensa" y que no se violó la soberanía ecuatoriana.
"Los terroristas, entre ellos Raúl Reyes, han tenido la costumbre de asesinar en Colombia e invadir el territorio de los países vecinos para refugiarse. Muchas veces Colombia ha padecido estas situaciones que estamos obligados a evitar en defensa de nuestros ciudadanos", afirmó el comunicado de la Cancillería de Bogotá.
La explicación colombiana no resultó satisfactoria para Ecuador, que protestó oficialmente por la incursión militar y llamó a "consultas" a su embajador en Bogotá, se informó hoy.
El presidente ecuatoriano subrayó hoy que "no permitiremos este ultraje" y opinó que su colega colombiano Alvaro Uribe "estuvo mal informado" o el gobierno colombiano incurrió deliberadamente en una falsedad ante los medios internacionales de comunicación.
Correa opinó que Uribe "tendrá que sancionar a sus comandantes, quienes le engañaron y atropellando todo procedimiento internacional, bilateral, incursionaron en nuestro territorio".
"O, sencillamente Uribe mintió", completó Correa, descalificando los argumentos del gobierno colombiano.
El presidente ecuatoriano dijo que "estamos dispuestos a ir hasta las últimas consecuencias" y que "se acabaron los abusos y los ultrajes del gobierno colombiano", según el comunicado difundido por la subsecretaría de Comunicación en Quito.
Rafael Correa insistió que en una "verificación in situ" por parte de soldados "con estupor hemos descubierto que de lo que se trataba era un campamento temporal de la guerrilla colombiana a dos kilómetros de la frontera con Colombia, dentro de nuestro territorio".
Correa agregó que el ejército ecuatoriano estableció que Reyes y sus acompañantes "fueron masacrados mientras dormían".
El mandatario insistió que durante el ataque contra la base guerrillera "claramente se invadió el espacio aéreo ecuatoriano".
Colombia sostiene que sus aviones de combate dispararon contra la base de las FARC desde territorio colombiano y que recién después una patrulla militar ingresó para apoderarse del cadáver de Reyes, antes que fuese evacuado por la guerrilla.
Correa ordenó además a los ministros de Defensa, Wellington Sandoval, y de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, que se trasladen a la zona fronteriza donde se produjo el ataque colombiano y en donde aparecieron alrededor de 15 cadáveres, según el ejército ecuatoriano.
"Hay que evaluar la extensión del problema", dijo a su vez el ministro de Defensa, Wellington Sandoval, antes de viajar en un avión militar hacia la provincia de Sucumbíos, limítrofe con el departamento colombiano de Putumayo, donde fue abatido Reyes y otros miembros de la guerrilla colombiana.
Sandoval agregó que las autoridades ecuatorianas tratarán de establecer el tipo de armas que los militares colombianos utilizaron para destruir el campamento de las FARC instalado ilegalmente en territorio ecuatoriano.
La Fuerza Aérea de Colombia aseguró que el ataque se realizó desde el espacio áereo nacional, sin violar la soberanía ecuatoriana.
ANSA